Toluca, Mexico; 22 de octubre de 2018. La débil regulación sobre uso de algunos agroquímicos en la floricultura es hoy uno de los desafíos de ese brillante negocio con éxito envidiable en el sur del Estado de México.
Hombres, mujeres y niños se han visto afectados por el mal uso de estos químicos presentando síntomas de intoxicación como mareos, nauseas y debilitamientos ya que las condiciones en las que se manejan los productos no cumplen con las normas básicas de manejo.
El medio ambiente también se ha visto afectado ya que no existe un control de residuos plásticos ni químicos. Las envolturas y envases son desechados sin ningún control y las filtraciones a ríos y cuerpos de agua han hecho que el medio quede fuertemente contaminado.


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