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Insuficientes las medidas para atender la salud mental durante la pandemia en el Edomex

En la entidad se han implementado escazas campañas de información sobre los malestares que una persona podría padecer y los centros médicos a los que debería llamar

La pandemia derivada del Covid-19 repercutió en la salud mental de las personas, agudizando malestares como el estrés, ansiedad, depresión e insomnio; sin embargo, pese a estas problemáticas el Instituto de Salud del Estado de México y la Secretaria de Salud no han implementado estrategias eficaces que ayuden a contrarrestar esta problemática.

Aunque la Organización Mundial de la Salud dio a conocer al inicio de la pandemia que la salud de los ciudadanos se vería afectada por el Covid-19, en la entidad se han implementado escazas campañas de información sobre los malestares que una persona podría padecer y los centros médicos a los que debería llamar.

En la entidad existe una línea telefónica de primeros auxilios psicológicos para quienes presentaran algún malestar emocional; no obstante, esta medida es limitada y poco conocida para los más de 16 millones de personas que residen en el Edomex.

La doctora Liz García Dimas, jefa del programa de psicología clínica en el Centro Médico Adolfo López Mateos, explicó en entrevista que hasta el momento no se tiene precisión respecto a el aumento de los padecimientos mentales en el Estado de México, ya que antes del Covid-19 no se tenía implementada ninguna línea de primeros auxilios psicológicos.

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“Para atención psicológica no existían antes, ahorita es algo que impulsó el Instituto de Salud del Estado de México, a través del Instituto Mexiquense Contra las Adicciones (IMCA), ellos se han puesto en contacto con nosotros, para implementar programas y líneas de atención (…) Pero en sí antes de la pandemia no existía”, explicó.

Añadió que principalmente la terapia psicológica se brinda pacientes hospitalizados por Covid-19 y a personal de salud que atienen a personas infectadas, pero difícilmente los pacientes continúan con las terapias, ya que las consultas presenciales están suspendidas.

Deterioro de la salud mental durante la pandemia

García Dimas precisa que el deterioro de la salud mental se ha agudizado por el confinamiento durante la pandemia, ya que ésta ha provocado una crisis económica que afecta a las personas; principalmente para quienes tienen acceso limitado a vivienda, educación, empleo y salud. 

“Todo lo que se ha generado a raíz de la pandemia; desde las cifras de desempleo, el cierre de las escuelas, el aislamiento familiar y social se va a traducir en tensión emocional, en frustración, depresión y desesperación; lo que a su vez va a generar un daño en las relaciones interpersonales y va a provocar tensiones y conflictos”, precisó.

Además de lo anterior, el consumo de drogas y violencia contra las mujeres e infancias también aumentaron, así como la agudización de los padecimientos psicológicos y psiquiátricos de quienes ya padecían estos malestares antes de la pandemia.

Para la doctora García Dimas los padecimientos tienen que ver con la carencia de recursos emocionales y las condiciones de vida de las personas que les facilitan o dificultan hacer frente a las problemáticas; situaciones que desde antes que iniciara la pandemia ya eran determinantes para enfrentar un padecimiento psicológico.

“Algo que influye mucho ahorita con el covid es si una persona tiene estabilidad económica, buenas relaciones emocionales y vínculos fuertes, eso le da recursos personales y emocionales para afrentar la pandemia y cualquier adversidad. Su nivel de afrontamiento es mejor a personas que son más vulnerables” añadió.

Las maneras de afrontar la pandemia son diferentes, pues hay quienes viven en hacinamiento y no tienen forma de tomar clases en línea, por ejemplo. Comparado con personas que tienen todos los recursos para el desenvolvimiento de su vida cotidiana.

La salud mental: un problema complejo

Por su parte, Alejandra Zamudio, docente y psicóloga con orientación psicoanalítica, argumenta que el problema de la salud mental es difícil de resolver para las autoridades, ya que hacerle frente a esta situación implicaría que los gobiernos resolvieran las problemáticas sociales que afectan y vulneran la salud emocional de las personas; es decir, atender los problemas de violencia, empleo y educación.

De acuerdo con la OMS la salud mental es “un estado de bienestar en el que la persona es capaz de hacer frente a los numerosos factores de estrés de la vida, desplegar todo su potencial, funcionar de forma productiva y fructífera y contribuir a su comunidad.”

No obstante, Alejandra Zamudio explica, en entrevista, que esta visión reduce la problemática a una cuestión individual, alejando la posibilidad de buscar una solución colectiva y que el Estado tome acciones.

“Creo que por esta noción tan vaga de qué es salud mental es que el Estado ha tenido muchas dificultades para intervenir y para crear programas. No hay un interés real porque el bienestar del individuo tiene que ver con sus condiciones materiales: la esfera económica, social, educativa, ambiental en la que vive. Entonces, atender su salud mental tendría que ver con atender a toda la complejidad que está ligada a su bienestar como individuo”, añadió.

Por ello, una de las soluciones que los gobiernos deberían implementar para aliviar los malestares emocionales es generar condiciones dignas de vida, para que cada persona tome responsabilidad sobre su cuidado y el de personas cercanas.