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La crisis del agua en Valle de Bravo, un desastre con escasa atención

La presa Miguel Alemán —que abastece de importantes cantidades de agua a la CDMX— registró el año pasado niveles de desabasto que no se veían desde hace 25 años

Los daños provocados por las inmobiliarias, el desmonte de bosque y el acaparamiento del agua en lagos privados han influido para que la presa de Valle de Bravo del Sistema Cutzamala se mantenga 21.4 por ciento por debajo de su nivel histórico que es de 58.4 por ciento. Pese a la gravedad, no existe una política integral que modifique las acciones implementadas por administraciones pasadas, quienes abrieron el municipio a la sobreexplotación de sus recursos.

La presa de Valle de Bravo se enfrenta a la escasez de agua. Fotos: Jesús Mejía

La presa Miguel Alemán —que abastece de importantes cantidades de agua a la CDMX— registró el año pasado niveles de desabasto que no se veían desde hace 25 años. Durante esta temporada de secas, alcanzó un almacenamiento del 52.1 por ciento y hoy se encuentra 6 por ciento por arriba de ese mínimo; sin embargo, este porcentaje ha sido resultado del traslado de agua –trasvase– desde la presa “El Bosque” en Michoacán. Esto se realiza desde inicios de año para equilibrar el cuerpo de agua y no de un cambio en la captación del vital líquido.

Aunque la falta de agua podría ser un fenómeno natural por las escasas lluvias, no es la explicación principal de los bajos niveles. El director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Germán Arturo Martín Santoyo, aseguró a medios de comunicación que las sequías en el país son “las normales de cada año” y descartó que la crisis de agua en Nuevo León es un problema que se haya exacerbado en los últimos meses.

El proceso de destrucción

A partir de la construcción del ramal a Valle de Bravo —inaugurado por Enrique Peña Nieto en agosto del 2011 y que acortó la distancia desde Toluca y CDMX—, el municipio se convirtió en un sitio de atracción para quienes deseaban tener una casa de fin de semana; también para el turismo, con ello se desarrolló un boom inmobiliario que trajo números desarrollos a la zona, explica el Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo –Amanalco.

El observatorio es un espacio donde confluyen diferentes organizaciones de Valle de Bravo que buscan “incidencia en políticas públicas, sobre todo ambientales y de desarrollo urbano en la cuenca, así como generar herramientas que doten a la ciudadanía de mayor información y participación, buscando tener incidencia en políticas públicas, municipales, estatales y federales, ya que están dentro de un área natural federal“.

Recientemente la asociación y los vecinos denunciaron que la Secretaría de Comunicaciones del Edomex realiza una obra con graves efectos ambientales en Valle de Bravo. Además de un desarrollo inmobiliario —Stupa Ranch— que se construía en áreas naturales protegidas. Este fue clausurado luego de que el tema llegó al presidente López Obrador en una de sus mañaneras.

Para entender mejor: Clausuran autoridades obra inmobiliaria por destrucción de zona boscosa en Valle de Bravo

Pero este caso es apenas un ejemplo del acelerado deterioro ambiental en el municipio. “Se están dando de forma considerable cambios de uso de suelo. Hay más invasiones a zonas forestales y manantiales”, señala el observatorio.

Construcción de lagos privados agudiza la crisis del agua en Valle de Bravo

La asociación también ha documentado el acaparamiento de agua en lagos privados; el azolve del lago provocado por el arrastre de sedimentos que se da por la tala de árboles, así como la descarga directa de drenajes en el cuerpo de agua.

Pese a que las problemáticas denunciadas han tenido alcance estatal y nacional, las afectaciones al medio ambiente continúan. En Valle de Bravo se han construido cerca de 280 lagos artificiales, estos fueron exhibidos en la Legislatura mexiquense en octubre del 2021. A inicios de año se habían clausurado apenas siete, pero hasta el momento no se han informado otras acciones.

Las vistas aéreas en el municipio siguen evidenciado estas prácticas, en zonas de alto poder económico, como es el Rancho la Luna de Loret de Mola y las zonas aledañas ubicadas en el “camino a lo Álamos”.

Construcción de lagos artificiales. Fotos: Jesús Mejía

Valle de Bravo el municipio más deforestado

Valle de Bravo es el municipio del Estado de México que presenta los peores índices de deforestación y deterioro de sus bosques. En los últimos 13 años ha perdido una superficie equivalente al bosque de Chapultepec: casi 686 hectáreas, de acuerdo con la plataforma Global forest Wach. Los datos comparados con imágenes satelitales dan cuenta de que las principales afectaciones son en áreas naturales protegidas y han sido para sembrar aguacate.

Para entender mejor: Valle de Bravo, el municipio más deforestado del Edomex

Las principales pérdidas de bosque se dan en un área natural protegida de carácter federal denominada “Zona Protectora Forestal los terrenos constitutivos de las cuencas de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec”. El lugar es estratégico —según el plan de manejo— para garantizar la permanencia de captación de agua a través del sistema Cutzamala.

Muchas zonas, sobre todo hacia Temascaltepec, están siendo desmontadas totalmente para esta siembra de aguacate. Son hectáreas completas y eso está teniendo un impacto muy fuerte por el tema del uso de los agroquímicos; eso tiene una afectación al suelo considerable (…). Es un problema que si no se regula van a tener afectaciones porque se están remplazando bosques con monocultivos. Se siembra una sola especie de árboles hace que no allá equilibrio en el ecosistema y que alteres el equilibrio ecológico, lo que afecta la salud humana”, señala el Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo –Amanalco.

La plataforma Global Forest Wach señala que los árboles de aguacate consumen de cuatro a cinco veces más agua que los árboles nativos; situación que pone en peligro la disponibilidad de agua para los seres humanos en las comunidades cercanas. Además, algunas investigaciones publicadas en la UNAM coinciden  en que estos sembradíos pueden traer erosión, desertificación y contaminación ambiental por el uso de pesticidas.

Pese a ello, la promoción del cultivo de aguacate y su exportación en el Edomex ha sido una de las políticas insignia en el campo; impulsadas por el gobierno estatal de Alfredo del Mazo.

Dos motivos principales de la escasez de agua en Valle de Bravo

José Ignacio Pichardo Lechuga —exdiputado federal y una voz muy cercana a los temas medio ambientales y de gestión del agua— considera que son  dos los motivos principales de escasez de agua en el sistema Cutzamala:

“Uno es la deforestación fuerte que no es un tema solo de Valle de Bravo, sino de toda la cuenca media, Donato Guerra, Amanalco, Villa Victoria, Villa de Allende y San José del Rincón, así como otros 14 municipios michoacanos. El segundo tema son los cambios de usos de suelo; unos provocados por la propia deforestación y otros por el crecimiento de la mancha urbana”, señaló en entrevista.  

Además coincide con que el desmonte de bosque para la siembra de aguacate es un factor importante  en la problemática:

“En estos y algunos municipios de la cuenca baja han venido ampliando la franja aguacatera; es un producto muy socorrido. Dicen ellos: ‘estoy sembrando árboles’, pero ni captan la misma cantidad de agua ni CO2, no es lo mismo que los bosques. Es muy sencillo si ahí había bosque, pues eso debería haber, bosque sustentable, no debería haber aguacate. Es un tema mundial, ya no podemos devastar bosques para producir alimento, porque estamos partiendo el equilibrio”.

El desconocimiento del ayuntamiento de Valle de Bravo

Carlos Arturo Infante, Director de Desarrollo Urbano y Ecología, expresó en entrevista que ante las problemáticas ambientales la nueva administración continuará con el plan de desarrollo con el que cuenta Valle de Bravo. Evitarán otorgar nuevos permisos de cambio de uso de suelo y trabajarán coordinadamente con dependencias federales como Conagua y la Profepa.

Sin embargo, pese a ser responsable de ecología desconoce que en el municipio existan afectaciones derivadas de la siembra de aguacate en las zonas colindantes a Temascaltepec; situación que deja a la administración con una visión incompleta de la problemática.

“Respecto de esa zona no te pudiera dar información. Yo veo más problemática en el tema de tala, en construcciones irregulares, que es lo que prácticamente está llevando a Valle de Bravo a una problemática fuerte. De eso no tengo ahorita documentado nada”, manifestó.

Imagen de Global Forest Watch, las áreas en color rosa presentan pérdida de cobertura arbórea entre 2011 y 2020.

Pérdida de 105 hectáreas de bosque en Valle de Bravo entre 2006 y 2020, un ejemplo de los daños generados en la zona para establecer sembradíos. Fotos: Google Earth

Políticas ecológicas cuestionables

Además de este hueco en la nueva administración, las políticas apegadas al plan de desarrollo municipal aprobado en 2020, también son cuestionables. El plan fue aprobado en la administración pasada, siguiendo la misma perspectiva de desarrollo que hoy ha dejado la crisis de agua en Valle de Bravo.

A partir de 2020 tenemos un nuevo plan de desarrollo urbano. Si bien, trató de ordenar el uso del suelo, vino a abrir el territorio al desarrollo, porque antes estaba mucho más limitado el que se pudiera construir”, señala el Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo –Amanalco.

 En estas circunstancias y con dichas limitaciones, la presidenta municipal, Michelle Núñez Ponce, declaró al Sol de México que propondrán al gobierno de la Ciudad de México aplicar un sistema de tandeo para la distribución de agua potable. La finalidad es evitar que la presa Miguel Alemán reduzca su nivel de almacenamiento, afectando la afluencia de turismo local; además, implementarán una campaña social que fomente el cuidado del agua.