La temible incapacidad de la Fiscalía
Las estimaciones conservadoras de hace unos cuatro años del número de personas desaparecidas en el Estado de México, era de alrededor de tres mil personas. Los delitos contra la libertad personal se han vuelto una de las conductas más temidas por la sociedad.
Según las últimas cifras del Secretariado Nacional de Seguridad Pública -cifras oficiales, poco creíbles- hasta el mes de julio se tienen registrados 21 secuestros; 18 de ellos con fines extorsivos y 3 con calidad de rehén. Pero en la “metodología” ahora también clasifican “otros delitos que atentan contra la libertad personal”, entre los que se clasifican otras conductas delictivas relacionadas con la privación ilegal de la libertad que no se incluyen en las categorías anteriores, entre ellas la desaparición forzada de personas.
A estas conductas se suman las víctimas que, habiendo desaparecido inicialmente, han pasado a convertirse en otro delito: el homicidio doloso. La estadística estatal reporta 719 homicidios dolosos en los primeros siete meses del año, algo también poco creíble, cuando se lee el recuento independiente que regularmente registran algunos medios de comunicación.
El hastío de los jóvenes universitarios, que se manifestó en las calles, es una llamada de atención para lo que viene. La temible, temeraria y endeble respuesta de la flamante fiscalía autónoma de ofrecer una mesa de diálogo con los universitarios, para la atención de los casos de jóvenes asesinados o desaparecidos, no es sino el reflejo, de una respuesta tibia que no está a la altura de lo sucedido el pasado lunes.
Como suele suceder en el discurso político -aunque esté sustentado en la legalidad- el argumento es tan falaz como inaceptable. La Fiscalía responsabiliza a las policías de la ineficacia en la prevención del delito, y deja a los alumnos las responsabilidades de las denuncias -que son necesarias- pero que vuelven a poner la carga de la acción en la sociedad.
La fiscalía no investiga si advierte que hay venta de droga y que algunos delitos más se relacionan con esta actividad, ¿por qué no indaga?
El fenómeno ya no está para discursos. La problemática y su dimensión tan preocupante, no admite más mesas de diálogo. Requiere mayor y efectiva acción de las instituciones preventivas, pero especialmente de una eficaz procuración de justicia. El primer paso para la sanción de los delitos están en sus manos y si bien el trabajo preventivo, es fundamental, combatir la impunidad es tan relevante, dadas las condiciones de la realidad delictiva.
CARPE DIEM
Como dicen en el pueblo: nomás no le salen las cuentas a Morena. Una tras otra, se van cayendo las promesas -solo eso, promesas de campaña, ofrecidas por el mesiánico y eterno candidato, que logró el voto mayoritario, sólo para probar que en política nada es creíble. Quienes esperaban, en serio, la “cuarta transformación” tendrán que esperar.
La última y nos vamos…
Lo que faltaba… viene el mamarracho presidente electo y la Universidad suspende clases. Seguro será un buen foro sobre el tema educativo…
Nos leemos en otra semana caótica…



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