Dura lex, sed lex.
Reza un aforismo latino: la ley es dura pero es la ley. En la democracia no hay empates. No hay segundos lugares.
Es de esperarse que las pasadas elecciones se resuelvan en los tribunales. El fallo favorecerá a unos y será adverso para los otros. No puede haber decisiones salomónicas. En la democracia con un voto se gana… o se pierde.
Las impugnaciones y juicios interpuestos por algunos partidos políticos, que buscan anular la elección, tiene un camino jurídico relativamente largo. Pero eso no es lo importante.
Lo relevante es la argumentación, el sustento, las pruebas e indicios aportados para hacer valer la ley.
Las elecciones no se ganan en las redes sociales ni en los medios de comunicación. Si se recurre a los tribunales, se debe ganar en los tribunales.
Hace apenas unos meses el Partido Acción Nacional hizo un ridículo jurídico del que prácticamente nadie dio cuenta.
Interpusieron una denuncia ante el Tribunal Electoral del Estado de México, por el presunto uso de programas sociales y señalaron desde el gobernador de la entidad, pasando por varios secretarios de estado y al Presidente de la República. Sus indicios recortes de diarios –un número significativo por cierto- entre los que se encontraban notas periodísticas en sentido estricto, y columnas de opinión.
El expediente fue numerado como: PROCEDIMIENTO ESPECIAL SANCIONADOR PES/79/201 y –como dije antes- el quejoso fue el Partido Acción Nacional, quien denunció como hecho “… no suspender la propaganda gubernamental en el periodo de veda electoral (sic) y realizar acciones a favor del Partido revolucionario Institucional y su candidato a la elección de gobernador en el Estado de México”. La resolución –como era de esperarse- fue adversa para el quejoso. El Tribunal declaró la inexistencia de la violación objeto de la denuncia.
Sin más, el cuerpo de abogados del PAN no presentó en tiempo su inconformidad y el asunto simplemente fue al bote de basura.
El partido morena hizo lo propio. El 12 de abril Morena presentó una queja contra el Partido Revolucionario Institucional (PRI), su candidato a gobernador en el Estado de México y diversos funcionarios públicos, por un supuesto uso indebido de recursos públicos, a través de la entrega de programas sociales.
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la sentencia del Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM), que determinó que no existían elementos suficientes para acreditar que diversos programas sociales fueron utilizados para coaccionar el voto en la elección de gobernador del Estado de México.
Las anécdotas sirven para documentar la falta de capacidad de los partidos opositores para hacer frente a una defensa jurídica del voto. Aquí no se trata de descalificar por el simple hecho de hacerlo, se trata de valorar pruebas y argumentos y demostrarlos jurídicamente para que se haga valer el estado de derecho.
No es lo mismo lanzar vituperios en contra de uno u otro candidato, que contar con especialistas en derecho electoral para defender lo que aparentemente en las urnas no pudieron ganar, de los cuales la oposición carece. Las recientes impugnaciones previsiblemente seguirán la misma suerte.
La ley es dura, pero es la ley. Si en verdad la oposición no quiere burlarse de sus electores, lo primero que debe hacer es contar con un equipo jurídico serio y especializado; no sólo contratar amigos. Es fácil difundir discursos triunfalistas y peyorativos; lo difícil es hacer una real defensa jurídica; eso sería política de gama alta.
CARPE DIEM
Aunque incipiente, la protesta social in situ y la que se generó en redes sociales, es un triunfo ciudadano. Es previsible que a final de cuentas acabe imponiéndose la autoridad, se derriben los árboles en paseo Tollocan y se diga que serán repuestos en medida de tres a uno en otro lado.
Lo incontrovertible es que no le salió la jugada a la autoridad como lo esperaba. Deberán pensarlo tres veces antes de hacer sus trapacerías. ¿A quién se le ocurre a dos meses de concluir la administración llevar a cabo sus ocurrencias? Si no, pregunten todos los proyectos al vapor que se cocinan en algunas secretarías. Lo que no hicieron en seis años, curiosamente lo quieren hacer en dos meses…
Nos leemos en otra semana caótica.
sanchoicono[email protected]



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