La teoría del caos
El Iconoclasta Sancho Escribano
Consejo Ciudadano Contra la Corrupción: Vivir del Presupuesto o 10 preguntas para molestar
Cuando un gobierno está desesperado, urgido de legitimidad, está dispuesto a hacer lo que sea. Y “lo que sea”, se ha convertido en el deporte nacional: crear consejos, comisiones, comités, sistemas, programas… en fin, póngale el nombre que quiera. El resultado: burocracia 0; impunidad… algunos cuantos…
¿A quién en su sano juicio se le ocurriría pensar que un sistema anticorrupción va a acabar con esta práctica enraizada en nuestra médula social, en nuestras neuronas y en las pautas socioculturales que privilegian el principio del mínimo esfuerzo?
De una 50 de aspirantes, obvio, pasaron el filtro los consentidos del régimen. Exconsejeros desempleados y apoyados por partidos que después les piden plazas para familiares y amigos; alguien que se autonombra empresario o académico –por cierto Ricardo Joya no lo es; Sofía Salgado, se dice académica por laborar en un centro educativo, lo que mi juicio dista de considerarse académica en el sentido amplio del término-.
La lamentable y cuasilastimero es ver a exconsejeros electorales como José Martínez Vilchis, (otrora rector de la Universidad Autónoma del Estado de México), Juan Carlos Villarreal Martínez, Jacinto Policarpo Montes de Oca, Samuel Espejel Díaz González y Palmira Tapia Palacios, tras el hueso que los rescate del anonimato y las carteras vacías.
¿Por qué no son cargos honoríficos los de estos consejeros, si tanta es su voluntad de participar y fortalecer la lucha contra la corrupción?
¿Qué méritos tienen los aspirantes?
¿Cuál es su experiencia en el campo de la lucha contra la corrupción?
¿Cuáles sus propuestas?
¿Qué harán para combatir la corrupción?
¿Basta la experiencia electoral para saber qué hacer?
¿Haber sido servidor público garantiza imparcialidad y experiencia?
¿Ser rector o haber laborado en la administración universitaria o en los medios de comunicación, es sinónimo de independencia?
¿Coordinar la comunicación social de la campaña de quien hoy es gobernador, un día, te garantiza seguir en el presupuesto?
¿Cuánto nos cuesta a los contribuyentes la aventura de Policarpo Montes de Oca –a quien por cierto conocí cuando fue Vocal de Organización de la Junta Local del entonces IFE y más de ser un hombre bonachón no le conozco experiencia en estas lides- de Juan Carlos Villarreal, de Samuel Espejel o de Palmira Tapia?
Cuando las políticas públicas establezcan bases sólidas para inhibir las conductas de servidores públicos y ciudadanos contrarias a la ley; cuando los actores políticos tengan más imaginación que crear entes burocráticos para solucionar los problemas de fondo propiciados por la burocracia; y cuando los desvergonzados dejen de aspirar a vivir del presupuesto y se preocupen más por proponer y producir soluciones sin esperar algo a cambio, las cosas tomarán un giro interesante.
Lo he comentado anteriormente, la burocracia que nos cuesta a los contribuyentes poco abona al avance democrático. Los futuros consejeros vivirán del erario unos años; la inercia continuará.
El sainete que ha generado a nivel federal la Fiscalía Anticorrupción, no es sino el síntoma de la descomposición de que ésta es más una lucha de grupos de poder, que un empoderamiento ciudadano contra la corrupción.
Si bien en la entidad, el asunto ha pasado con mayor tersura, no deja de ser preocupante que sean caras conocidas, con intenciones desconocidas, quienes pretendan “salvar a metrópolis de la corrupción”…
Valdría la pena revisar experiencias de otras latitudes en esta y otras materias. Costa Rica por ejemplo tiene un modelo de reembolso electoral, en el que condiciona su financiamiento a los partidos políticos a cambio de comprobar, a posteriori, gastos en sus actividades proselitistas; en fin, no se trata de copiar sino de instar a los actores políticos a tener más imaginación.
Un Consejo ciudadano que hará sus sesiones periódicos, redactará actas, formulará y aprobará acuerdos, pero en los hechos no incidirá en nada, sólo sirve a contribuir a la deuda pública. Desde que se integre e inicie funciones, ya los contribuyentes estaremos debiendo social y económicamente. Al tiempo.
CARPE DIEM
Al rendir protesta del cargo, disposición contenida en la Ley, jura cumplir y hacer la Constitución de la República, la particular del Estado de México, las leyes que de una y otra emanen y si no lo hicieran que la patria y el Estado se lo demandan… ¿quién demandará a los consejeros anticorrupción el cumplimiento de su obligación? ¿quién les exigirá resultados? ¿Y si no los dan, qué?
La última y nos vamos
Simplemente ningún gobierno puede. Carecen de capacidad e imaginación, que se traduce en ineficiencia e ineficacia. La inseguridad sigue ganando terreno. El discurso retórico no previene la violencia y la delincuencia. 70 homicidios dolosos en un mes de gestión estatal. La violencia no conoce regímenes políticos. Si la oposición sabe cómo resolver el problema, si un aspirante presidencial dice que puede solucionarlo ¿por qué esperar a que lleguen al poder? ¿por qué no proponer su solución ahora?


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