Las emociones de Andrés Manuel

Nicolás Romero, Estado de México; 24 de abril de2018. “No se preocupen, no les voy a fallar, les prometo que no los voy a defraudar, no voy a traicionar al pueblo”, afirma Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia a la presidencia de México, y un aplauso apabullante se hace presente. Es martes 24 de abril de 2018. En el Estadio de Beisbol Progreso Industrial del municipio mexiquense de Nicolás Romero, más de mil simpatizantes de Morena se dan cita para ver y escuchar al “próximo presidente de México”, según anuncia el sonido local. AMLO
abril 24, 2018

Nicolás Romero, Estado de México; 24 de abril de2018. “No se preocupen, no les voy a fallar, les prometo que no los voy a defraudar, no voy a traicionar al pueblo”, afirma Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia a la presidencia de México, y un aplauso apabullante se hace presente.

Es martes 24 de abril de 2018. En el Estadio de Beisbol Progreso Industrial del municipio mexiquense de Nicolás Romero, más de mil simpatizantes de Morena se dan cita para ver y escuchar al “próximo presidente de México”, según anuncia el sonido local.

AMLO pasa por una valla donde recibe palmadas en la espalda, besos, porras y una lucha de los presentes por estrechar su mano. Pasado el medio día sube al templete donde ya lo esperan  y resguardan la candidata al Senado Delfina Gómez Álvarez y Horacio Duarte Olivares, dirigente estatal del Movimiento de Regeneración Nacional.

¡Es un honor estar con Obrador! ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! Grita la gente. Una oleada de banderas blancas y guindas se confunde con los carteles que levantan entusiastas los presentes: “Tú eres el obrador de tu propio destino, vota por quien se te peje la gana”, “Todo México con AMLO”, “No somos acarreados, mi familia y yo con AMLO”. “Los rusos de Nicolás Romero te venimos a apoyar”, “eres la esperanza del pueblo, no nos falles”.

El sol cae a plomo, el termómetro marca 24 grados centígrados. Este es el segundo día que el tabasqueño recorre municipios del oriente y el valle de México. Durante este recorrido después de su participación en el debate entre los candidatos a la presidencia, AMLO arranca todo tipo de emociones a su paso: esperanza, alegría, entusiasmo, incredulidad, hartazgo, camaradería, unión, resiliencia.

¿Estamos dispuestos a cambiar o vamos a seguir igual? Pregunta la ex candidata al gobierno del Estado de México. Sí y no contestan los mexiquenses.

La texcocana llama a los militantes a que el próximo 1 de julio, además de salir a votar participen activamente como representantes de Morena en las casillas. “Más que aplausos o porras, López Obrador necesita que ustedes estén en las casillas,. Les pedimos que nos regalen un día desde las 7 de la mañana hasta la 1 de la madrugada para cuidar el voto”.

Después de las 12:30 el oriundo de Macuspana dice que está ahí para refrendar sus compromisos, principalmente asegura, van a erradicar la corrupción e impunidad.

De pantalón gris de vestir y camisa blanca, con actitud desenfadada, Andrés Manuel está al frente del templete, mientras habla en el micrófono observa a su auditorio; levanta las manos, cuestiona, grita, sonríe. Las emociones son mutuas antes, durante y después del mitin.

Mientras sus palabras buscan hacer eco en los ciudadanos, las caras de los receptores cambian de expresión en expresión. “Ya no creemos en los políticos, pero él es diferente, yo sí creo en un cambio, a los demás no les creo pero a él sí”, afirma una vecina de la colonia Progreso, quien denota esperanza.

En el evento hay alegría y entusiasmo. Desde los más jóvenes que no se cansan de gritar y aplaudir, hasta los adultos mayores que sonríen con las frases y dichos del candidato (AMLO pide que levante la mano quien está de acuerdo en que se haga una encuesta para vender el avión presidencial). También está la  incredulidad: -suena muy bonito en teoría, pero qué nos garantiza que nos cumpla en la práctica-.

En lo que todos coinciden es en el hartazgo y el enojo: al PRI, a los partidos de oposición que ahora son comparsas, a la violencia, a la inseguridad, al desempleo, a los feminicidios, a que se acuerden del pueblo cuando necesitan votos y se olviden de ellos cuando están en el poder.

Pero entre todo y todo existe camaradería y unión. También hay resilicencia: ahí están los que no han sido escuchados, familiares de las víctimas, los despedidos del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).

Villa Nicolás Romero se ubica a 76 kilómetros de la capital mexiquense y a 40 minutos de la Ciudad de México, es gobernado por el Revolucionario Institucional. La mayoría de la militancia es priista o antorchista; sin embargo, el abanderado de la coalición Juntos Haremos Historia conecta con los habitantes, más tarde, en un segundo evento, en Naucalpan, replicará las muestras de apoyo a su proyecto.

El líder nacional de Morena está cómodo y se siente seguro; muestra de ello señala que en la intención del voto está arriba de su más cercano adversario, por más de 20 puntos.

Dice  que de llegar a ser jefe del Ejecutivo federal aumentará la pensión para adultos mayores y dotará de la misma a  discapacitados, además asegura, habrá becas para jóvenes. “Becarios sí, sicarios no”, asevera.

Una hora 20 minutos después AMLO termina su discurso. Pide a los ahí reunidos a que se animen a ser funcionarios de casilla y que, de ser así, de una vez les toma protesta. Una fotografía más con entusiastas beisbolistas, baja por unas escaleras, atiende a los medios de comunicación.

Se da tiempo para contestar todo: el debate, la violencia, las encuestas, Anaya, los “moches”, las redes sociales, “la mafia del poder”.

A las 16:20 llega a Naucalpan, es un ritual similar: vendedores, militantes, banderas, discursos, acompañantes. Ahí asegura que si descubre actos de corrupción en su equipo de trabajo, sea quien sea, será desterrado de su partido. Asegura que los policías, las enfermeras, los doctores, los maestros, los soldados y campesinos ganarán más de los que ganan actualmente. Propone reducción de 500 a 300 diputados federales, que desaparezcan los plurinominales y que también haya menos regidores.

El tabasqueño cierra su gira del día en Atizapán de Zaragoza; el miércoles visitará el estado de Chihuahua. Horas antes en Nicolás Romero los mexiquenses le refrendan su apoyo sin escatimar.

Quien dude de la popularidad y aceptación de AMLO sólo tiene que acercarse a un mitin de campaña. La gente lo busca, lo sigue, busca captar una imagen para guardarla en la posteridad, lo escoltan, lo abrazan.

En Nicolás Romero y pasadas las dos de la tarde, con trabajos, Andrés Manuel llega a su camioneta, se queda en un costado, sube, se da tiempo para decirle adiós con la mano a quienes lo observan desde ventanas y azoteas. Está listo para dirigirse al siguiente punto.

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