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Las NAMA’s y los ciudadanos

El meteorólogo de la Universidad Autónoma del Estado de México nos ha confirmado algo que todos los habitantes del Valle, y específicamente del Municipio de Toluca, hemos experimentado: la temperatura ambiental va en aumento, 1.5ºC en la última década.

 

El cambio climático es, sin duda, el desafío más importante para la humanidad si se considera que sus impactos a los ecosistemas ponen en riesgo su supervivencia y la de todos los seres vivos que dependemos de ellos.  El aumento promedio mundial de temperatura, hasta este momento, es de 1.5ºC o 2ºC y, de seguir las cosas como están, podría llegar hasta 4ºC en el 2100. Llegados a ese punto no será posible adaptarse.  Es tiempo de ponernos en acción.

 

En la negociación internacional sobre cambio climático se generó el concepto acciones de mitigación apropiadas para cada país (NAMA’s, por sus siglas en inglés;  Plan de Acción de Bali, COP-13; Bali, Indonesia; 2007), desplegadas por los países en desarrollo.  Su objetivo es reducir la emisión de gases de efecto invernadero y abarcan la construcción de capacidades y su instrumentación como políticas públicas y regulaciones.

 

Las NAMAs definen responsabilidades comunes pero diferenciadas, son lideradas por los gobiernos nacionales y permiten el acceso a financiación internacional para alcanzar sus objetivos con éxito.  Quien ha seguido las discusiones sobre el acceso a los recursos financieros, que podrían provenir del Fondo Climático Verde, sabe que los desacuerdos entre los gobiernos son muchos y todavía difíciles de superar.  En este punto debemos reflexionar sobre nuestra responsabilidad como seres humanos y como ciudadanos. 

 

Planteemos una utopía.  Establezcamos en este Valle y en este Municipio nuestras propias acciones de mitigación apropiadas para mi comunidad.  Solo requieren nuestra voluntad personal y disciplina, son gratuitas y tendrán como recompensa construir capacidades en el cuidado del medio ambiente y contribuir a la supervivencia de la vida en el planeta.  Y no estoy exagerando.

 

¿Por dónde empezar? Las acciones más simples son bienvenidas.  Cuidar el árbol que vive frente a nuestra casa, o plantar uno; evitar dobles o triples envoltorios en los objetos que consumimos; utilizar termos para el café de cada mañana; contribuir al cuidado de áreas verdes en la colonia; instalar calentadores solares para agua.  Cada uno de nosotros, en su cotidianidad, con un poco de imaginación, sabe qué puede hacer. Solo falta la decisión final.  Empezar es la parte más difícil.

 

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@10aRegiduriaTol