La inflación, ese fantasma que agobia a los mexicanos, dejó de ser un simple referente en los discursos del "no pasa nada", y se coloca como una angustiosa realidad a 18 meses de que concluya la administración de Enrique Peña Nieto.
De acuerdo con análisis de la organización México, ¿Cómo Vamos?, la inflación ya se ubica en 5.82%, nivel comparable al registrado en el verano de 2009.
Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en el mes referido el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento mensual de 0.12% frente a la disminución de -0.32 por ciento en abril del año 2016, lo cual ubicó a la tasa de inflación en 5.82% en comparación con el 2.54% registrado hace un año.
La primera quincena de enero del año en curso, la inflación se ubicaba en 4.78%; para la segunda quincena de febrero, estaba en 4.86%.
En marzo inició un ascenso marcado, situándose la primera quincena en 5.29% y, en la segunda quincena de abril se situó en 5.82%, de acuerdo con datos oficiales.
Cabe mencionar que durante abril los precios del consumidor se presionaron al alza principalmente por el aumento de 25.59% en el valor del jitomate, de 18.54% del aguacate y de 16.44% en el precio de chiles frescos.
La situación es de extrema preocupación, dado que, en materia de empleo, seis de cada diez mexicanos están en el sector informal; no cuentan con servicios médicos, ni acceso a la seguridad social y perciben un ingreso insuficiente.


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