Como cada año con la cercanía del invierno las Ciénegas del río Lerma en Toluca, esperan la llegada de miles de patos silvestres que viajan desde el Norte de Canadá hasta esa zona del Estado de México.
Los patos silvestres emprenden su viaje en busca de un sitio que les garantice agua y alimento, debido a que las temperaturas gélidas que se registran durante el invierno en el norte del continente americano congelan por completo su hábitat.
Las Ciénegas del río Lerma les ofrecen, tras un viaje largo y agotador una vasta extensión de llanuras y humedales de agua dulce así como la gran variedad de fauna silvestre y vegetación acuática en una extensión de 3 mil 500 hectáreas.
Lo anterior hace de las Ciénegas del río Lerma un sitio en condiciones propicias para albergar a miles de patos, así como a otras especies diferentes entre aves, crustáceos y reptiles, además son una zona adecuada para la reproducción de aves.
Pero a pesar de que la zona constituye un hábitat que da refugio a 17 especies de patos y otras aves migratorias durante la época invernal, y que el 27 de noviembre de 2012, mediante un decreto federal publicado en el diario oficial de la Federación se nombró Área de Protección de Flora y Fauna a las Ciénegas de Lerma, la caza “legal” de patos canadiense se hace presente todos los años sin vigilancia de las autoridades de la localidad, poniendo en riesgo su existencia.
Fundaciones dedicadas la preservación de la fauna silvestre han denunciado el aumento en el número de cazadores quienes además de acabar con la vida de cientos de patos, contaminan las Ciénegas con el uso de balas de plomo.


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