Reclaman en Marcha LGBT de Toluca alto a la violencia trans

Del Parque Reforma a la Plaza de los Mártires, la 21ª Marcha LGBTTTIQNB+ tiñó Toluca de orgullo y exigencia con música, homenajes y un manifiesto por salud, trabajo e igualdad legal
agosto 9, 2025

A las 12 del día, bajo un cielo que alternaba el sol con nubes pasajeras, el Parque Reforma se llenó de banderas, pancartas y música. Desde ahí partió la 21ª Marcha Estatal LGBTTTIQNB+ del Estado de México, un recorrido que este año se anunciaba como una fiesta ciudadana, apartidista, pacífica y libre de alcohol, pero también como un acto de resistencia. Entre los puestos de hidratación y los vendedores ambulantes, un equipo de personal médico ofrecía pruebas rápidas para detectar infecciones de transmisión sexual, mientras patrullas y elementos de la Policía estatal acompañaban el avance de los contingentes.

El lema —“Juntos por la Igualdad. Celebremos la diversidad”— flotaba en mantas y megáfonos, con un énfasis inédito: por primera vez la convocatoria incluía de forma explícita a personas no binarias.

Entre el orgullo y la denuncia

El desfiele avanzó por avenida Miguel Hidalgo, dobló en Melchor Ocampo y continuó por Morelos hasta Ignacio López Rayón, para desembocar en Sebastián Lerdo de Tejada, a un costado de Palacio de Gobierno.

El ambiente era festivo, pero el ritmo lo marcaban las consignas:

“Señor, señora, no sea indiferente, matan a las trans en la cara de la gente”,
“Toluca consciente se une al contingente”,
“Aplaudan, aplaudan, que el pinche odio se tiene que morir”.

No todos los espectadores compartían el entusiasmo. Desde las banquetas, algunos levantaban sus teléfonos para grabar, otros miraban con curiosidad y no faltaban las sonrisas burlonas.

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Voces en primera persona

José Uribe, secretario de la Unidad Revolucionaria, marchaba convencido:

“Muchas veces nos han ignorado, pero estamos aquí presentes, pagamos impuestos como cualquier ciudadano. No pedimos derechos, sino que se hagan válidos los que ya tenemos. Que nos traten con la misma inclusión y aceptación que a una persona heterosexual”.

Un joven, con el rostro endurecido por la rabia, resumía su motivo:

“Vengo a marchar en nombre de todos los muertos sin nombre que sigue habiendo en la Ciudad de México. Hace quince días perdí a un amigo en circunstancias adversas y no tengo respuesta. Para las autoridades es un joto más muerto, una trans más muerta, una travesti más muerta… cargamos estigmas sociales muy fuertes y hoy estoy aquí con el corazón roto”.

En otro punto del contingente, Chuchet, pionero del activismo gay en Toluca, recordaba los inicios:

“La primera marcha aquí fue por 1985 o 86. Antes nos cerraban la puerta; ahora me condecoran en la Cámara de Diputados. Ha cambiado mucho, pero todavía falta que las familias acepten a la gente gay. La gente gay somos otros niveles”.

Para Terri Merlos, la cita es también un acto de presión legislativa:

“Hay dos iniciativas en la Cámara que no han pasado a comisiones: una para tipificar los transfeminicidios y otra para reconocer la identidad no binaria en actas de nacimiento. El gobierno prometió algo distinto y no ha cumplido. Que legislen y hagan su trabajo”.

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El manifiesto frente al Palacio de Gobierno

Al llegar a un costado de la Plaza de los Mártires, con el Palacio de Gobierno como fondo, el comité organizador tomó el micrófono. Nombraron a quienes portaron las banderas durante la marcha: Jimena Sandoval con la bandera trans; Gilberto Pedraza con la del Estado de México; Israel Lobucho; y Miranda, con la bandera del orgullo y la no binaria.

El homenaje se extendió a las madrinas de esta edición: el colectivo Mujeres Trans Famosas Toluca y Ariados, con más de 25 años de historia en el activismo. Bajo el liderazgo de Tania Vásquez, ampliaron su labor más allá de la visibilidad trans: campañas de donación de cobijas, cibercafés para estudiantes, eventos de Día de Reyes y apoyo a distintas causas sociales.

La activista Ana Valdés tomó la palabra:

“Nos encontramos reunidos aquí para exigir al Estado acciones concretas, eficaces y permanentes que garanticen el ejercicio pleno de nuestros derechos, libres de estereotipos, discriminación y violencia. Hemos logrado avances como el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, pero necesitamos erradicar toda forma de discriminación institucional. Demandamos servicios de salud dignos para la población de la diversidad, acceso gratuito a la hormonización, protocolos respetuosos y capacitaciones obligatorias para el personal médico. Proponemos un sistema de bolsa de trabajo diversa para personas trans en todas las dependencias de gobierno”.

El manifiesto incluía también la defensa de las infancias y adolescencias diversas, la inclusión de identidades no binarias en documentos oficiales y el rechazo a que las luchas LGBTTIQNB+ sean usadas como plataforma política o comercial.

“La dignidad no se negocia —cerró Valdés—. El Estado de México tiene una deuda histórica con nuestras comunidades, y es momento de saldarla. Seguiremos marchando y exigiendo ni un paso atrás en nuestros derechos humanos”.

Un cierre festivo

La presentadora Laila G, junto con Valentina y Félix Vaos de Prisma Queer TV, tomó el escenario para conducir la cartelera final de espectáculos. Entre aplausos, música y baile, la 21ª Marcha Estatal LGBTTTIQNB+ se despedía con la misma intensidad con la que arrancó: recordando que, aunque el orgullo es celebración, también es memoria y exigencia.

De 2008 a 2023, en México se registraron 701 asesinatos de mujeres trans y, a octubre de 2024, 55 casos de violencias transfóbicas (52 de ellos relacionados con este género), expuso le diputade Luisa Esmeralda Navarro Hernández.

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