Son 26 fotografías respecto a las que el expositor mencionó “el tiempo juega un papel crucial”, se remite al pasado de determinados edificios, al entorno que está presente en nuestro día a día pero que inició a construirse en una época distinta.
Así que muestra imágenes de casas viejas, ceremonias como un entierro, tradiciones que han sido heredadas a determinados pueblos, edificaciones que son características de de un lugar pero que pertenecen a otro momento.
El autor explica que el tiempo es algo que como humanidad no nos hemos explicado debido a lo complejo que resulta; sin embargo, sabemos que existe, que está presente y que va consumiendo las horas y minutos de nuestros días.
Y es que vivimos en un México moderno pero lleno de historia, el pasado está en cada uno de sus espacios, en sus usos y costumbres y eso es importante recordarlo, refirió.
Para el fotógrafo, el paso de los días es el mayor adversario de la jovialidad, representa cómo se va fugando la vida por eso para él la fotografía es esa posibilidad también de detener por un momento un acontecimiento, como si pudiera congelarlo.
Entre las imágenes que el público podrá ver están, Susurro, Asfixia, Un día más de trabajo, Chinelo al descubierto, Misa de defunción, Padrinos de semillas, Nariz, Las muñecas, Mujer con rebozo, manifestaciones con cruces, Vendedora de sombreros, Clase de ballet, entre otras.
La Casa de las Diligencias ofrece varias exposiciones cada dos meses y brinda actividades culturales los fines de semana desde el medio día de forma gratuita como parte del programa Arte y Cultura Viva.


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