¿No hemos aprendido nada del covid?

Aunque se han producido medicamentos para tratar a los enfermos, se han identificado variantes o mutaciones del virus parece que no hemos aprendido nada sobre este virus
octubre 25, 2021

Hace más de un año, cuando iniciaba la pandemia de covid-19 en el mundo, publicamos en este mismo espacio una reflexión acerca de las turbas, alentadas por información falsa, que llegaron a causar destrozos, retener personas y bloquear acceso a poblaciones. Los episodios a los que nos referimos en aquel momento se habían presentado en territorio mexiquense y, básicamente, en comunidades donde alguna información no confirmada, basada en falsedades y abiertamente mentirosa había llevado a bloquear caminos, a cerrar comunidades, a excluir gente, a retener autoridades y dañar cosas. En todos esos episodios estaban entremezcladas creencias, usos, costumbres, fake news, chismes y rumores en torno a la emergente enfermedad covid-19.

Lee también: ¿Termina la pandemia, nuestra epidemia o la covid-19?

Han transcurrido al menos 20 meses de pandemia en todo el orbe, se han hecho infinidad de investigaciones sobre el comportamiento del virus, sobre sus fortalezas y debilidades, sobre su transmisión, sobre cómo combatirlo. Producto de esa investigación desde distintas disciplinas ya se ha logrado generar las vacunas, se han producido medicamentos para tratar a los enfermos, se han identificado variantes o mutaciones del virus, se han producido infinidad de cosas y parece que no hemos aprendido nada sobre este virus. Comento esto porque, hace apenas unos días, en el estado de Veracruz, se presentó un episodio que refleja el grado de desinformación que sigue reinando. Los hechos son los siguientes: ocurrió en la localidad de Soledad Atzompa, en la zona montañosa del centro de Veracruz, donde personas destrozaron al menos cinco patrullas tras haber derribado un dron de vigilancia.

La Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz informó, después de los hechos, que el dron estaba siendo usado para localizar fosas clandestinas en la zona y que era de su propiedad. Pero ocurre que alguien en la comunidad aseguró que el dron estaba “esparciendo el covid” y ahí empezó la revuelta. Cuando llegaron varios policías a tratar de recuperar el dron y restablecer el orden la gente se abalanzó contra ellos, los retuvo, amenazó con lincharlos y dañó las patrullas. Es grave que siga habiendo oídos receptivos para este tipo de ideas como que un dron del gobierno estatal estaba “esparciendo el covid”. Por eso pareciera que no hemos aprendido nada, que siguen campeando creencias como que la enfermedad no existe, que las vacunas son un proyecto maquiavélico para dominar a la gente, que el gobierno es el que fabricó todo, etcétera.

Alguien en la comunidad aseguró que el dron estaba “esparciendo el covid” y ahí empezó la revuelta

Que estas escenas sigan presentándose en nuestro país a estas alturas no pueden ser buena señal. Pero tampoco lo es que los movimientos antivacunas o que las redes sociales sigan incubando hipótesis sumamente descabelladas en torno de esta enfermedad, misma que ya ha cobrado la vida de millones de personas y trastocado la cotidianidad de todos.

Cuando tendríamos que estar ocupándonos en atender las causas de fondo de esta pandemia (ecológicas todas ellas) y tomando conciencia de las otras que están por venir, más bien seguimos entrampados en situaciones como la descrita. Si en los Estados Unidos sigue habiendo casi 2 mil muertes diarias a causa de la covid-19 (y en su mayoría se trata de gente que no accedió a vacunarse), eso sólo es signo de que la información errónea sigue teniendo el mismo peso que hace casi dos años.

Parece que de nada han servido los esfuerzos por allegar a la gente los datos, los pormenores de cómo se transmite, cómo evitar los contagios, cómo reducir las probabilidades de enfermar gravemente, etc. Seguimos insistiendo en que los tapetes y arcos sanitizantes nos protegen, en que importa mucho limpiar las cosas del super, pero no ponerse bien el cubrebocas ni ventilar los espacios cerrados. 

Te recomendamos: San Pedro Cholula bajo el agua, el conflicto de los olvidados

Algo no estamos haciendo bien.

Rusia ha tenido que volver a confinamiento obligado por que es el segundo país con más muertes en el último mes (con 25 mil, sólo por detrás de EU con casi el doble), Inglaterra ha visto dispararse nuevamente los contagios. En Israel no se explicaban porque tenían un repunte en la curva epidémica si ya había vacunado a prácticamente toda su población. En suma, parece que no hemos aprendido bien y ello nos va a significar un retraso en salir del problema.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos