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No son autodefensas; pobladores colaboran con la policía: Autoridades

Tras la aparición de una serie de fotografías que circulan por las redes sociales que evidencian la aparición de un grupo de autodefensa en el poblado de San José Tlacotitlán, en el municipio de Ozumba, fuentes del ayuntamiento aseguraron a la agencia de noticias internacional EFE, que se trata solo de “vecinos que colaboran con la policía municipal”.

De acuerdo con una nota publicada este miércoles por EFE, fuentes del ayuntamiento negaron que se trate de grupos e autodefensa como los que operaban en Michoacán, porque “no están en contra de grupos de delincuentes narcotraficantes”, sino que “son vecinos que colaboran con la policía municipal”.

“La inseguridad está generalizada en muchos lugares, ellos han tomado una medida preventiva, no paliativa”, señalaron dichas fuentes. “Lo más cercano que ha sucedido es en Tlalmanalco, a treinta minutos de acá, en donde se encontraron cadáveres”, aseguraron vía telefónica.

En el municipio de Tlalmanalco, ubicado a solo 20 kilómetros de Ozumba, el año pasado se encontraron los 13 cuerpos de los jóvenes que fueron sacados a la fuerza del bar Heaven de la capital mexicana.

A pesar de la negativa de autoridades estatales y municipales, sobre la existencia de grupos de autodefensa en el Estado de México, diversos medios han retomado la información del diario local Amaqueme, quien documentó el modo de operar del grupo en Ozumba, quienes realizan guardias nocturnas y establecen retenes en los accesos a su comunidad.

Las guardias revisan todos los vehículos que circulan por la zona, para constatar quien entra y sale, y portan armas y machetes que utilizan para cazar en el campo, así como tubos y palos.

Ante el deterioro de la situación y el vacío de autoridad en el estado de Michoacán, grupos civiles tomaron las armas el pasado año para hacer frente al cártel de Los Caballeros Templarios y poco a poco se han extendido por diversos municipios del estado.

La expansión de las autodefensas y los enfrentamientos con los “templarios” llevaron al Gobierno federal mexicano a lanzar hace casi un mes un vasto operativo militar para tratar de pacificar la zona.