Propaganda personalizada 1

Estamos en la temporada de los “aspirantes” guapos, así es, con el pretexto de los informes de labores (única excepción para que los servidores públicos contraten espectaculares y demás vehículos de comunicación social por un breve periodo, 7 días antes y 5 después del informe) nuestros flamantes políticos que ostentan algún cargo de representación popular, aprovecharan la falta de reglamentación del artículo 134 constitucional, para estirar la liga de la propaganda personalizada más allá de los límites de la prudencia y  el buen gusto, porque esos gestos “varoniles” de abusar del fotoshop y aparecer sin arrugas, con un sospechoso delineado
noviembre 7, 2016

Estamos en la temporada de los “aspirantes” guapos, así es, con el pretexto de los informes de labores (única excepción para que los servidores públicos contraten espectaculares y demás vehículos de comunicación social por un breve periodo, 7 días antes y 5 después del informe) nuestros flamantes políticos que ostentan algún cargo de representación popular, aprovecharan la falta de reglamentación del artículo 134 constitucional, para estirar la liga de la propaganda personalizada más allá de los límites de la prudencia y  el buen gusto, porque esos gestos “varoniles” de abusar del fotoshop y aparecer sin arrugas, con un sospechoso delineado de ojos, con gloss en los labios y demás artificios para parecer artistas en lugar de actores políticos, francamente daría risa, si no fuera porque constituyen flagrantes omisiones al espíritu de la ley.

El primero en utilizar este artilugio legal fue Alfredo del Mazo Maza y en su momento al ocuparme del tema, advertí que su apuesta fue para construir una narrativa ganadora al interior de su partido. Ahora, ¿por qué en ese caso su propaganda no fue retirada por la autoridad electoral?, habría que decir que su extensa y carísima propaganda se realizó antes del inicio del proceso electoral y que su duración se ajustó a los plazos previstos en la ley, así es de que en el caso de que se halla presentado queja alguna de manera formal (no recuerdo que haya sucedido), ese no pudo ser el argumento central. Cosa distinta sería el tema de extraterritorialidad de su campaña, pero hábilmente dichos espectaculares y demás afiches presentaban los resultados legislativos en un tópico en lo particular y dado el “cargo de representación nacional” del diputado federal, pues el tema francamente, aunque parezca abusivo, cumplió así sea de manera engañosa, con lo que exige el inacabado y difuso marco electoral. Cosa distinta será justificar el origen de los recursos para tal campaña y en el caso de que se convierta en candidato, pues el tema volverá a resucitarse para atacar la procedencia de su eventual registro, habrá que esperar a que se presente ese supuesto. La apuesta fue muy alta y el resultado aún es incierto.

Situación distinta sucedió con la campaña del diputado local por el PRD, Juan Zepeda Hernández, a quien la autoridad electoral le obligó retirar su propaganda por el tema de extraterritorialidad, pues en este caso, fue localizada divulgación del informe de labores en la estación del metro Pantitlán en la capital de la república y aunque se trata del coordinador de la bancada del PRD en la Legislatura local y bajo ese supuesto podía colocar propaganda en todo el estado, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha fijado Jurisprudencia en la materia e incluso ha sancionado a los Gobernadores de Chiapas y Puebla, por el mismo supuesto. Adicionalmente, en este caso, el diputado privilegio su imagen y nombre, acompañado de la expresión “para el estado de México” lo que a criterio del INE excedía los alcances de la simple difusión de su informe de labores. A diferencia de Alfredo del Mazo el pecado mayor fue el exceso en la difusión fuera del territorio estatal, fue una copia mal empleada y con los costosísimos resultados que tiene al PRD en pie de guerra, primero entre ellos por la sospechosa forma de financiamiento de tan costosa campaña y luego atentos a lo que hagan en la casa de enfrente, para exigir se apliquen los mismos criterios de justicia.

No fue necesario que pasara mucho tiempo, para que el fin de semana pasado, ahora veamos el mismo artificio en similar campaña del diputado federal Ulises Ramírez Núñez, quien aparecerá hasta en la sopa, como dirían las abuelitas,  las próximas dos semanas. De inmediato, algunos actores políticos han pegado el grito en el cielo y exigen se baje esa propaganda por las mismas razones que las de Juan Zepeda, para lo cual primero tendrían que encontrar dichos espectaculares y demás instrumentos de propaganda, fuera del territorio estatal, porque el tema de plazo es aún incierto, pues aún no se sabe cuánto tiempo durará colocada y aunque a mi juicio no se advierte la fecha del citado informe de labores, pues dependerá de la calidad de los agravios que se esgriman en la queja correspondiente, para saber cuál será el criterio que asuma primero el INE o el IEEM y luego la propia autoridad jurisdiccional. Ulises Ramírez tendrá también que demostrar en su oportunidad el origen de los recursos para esa campaña y de suyo, podrían constituir elementos de violaciones diversas a la legislación electoral y a la propia Ley de responsabilidades de los Servidores Públicos, por lo que en el mismo caso podrían situarse Alfredo del Mazo, Juan Zepeda y Delfina Gómez. Situación que veremos cuando se presenten los registros de candidatos y si alguno de estos actores políticos llega a ese supuesto, pues la impugnación será sobre la inegibilidad. Habrá que esperar.

Sin embargo, lo más relevante de estos ejemplos, estriba en el constante “fraude a la ley” que perpetran quienes justamente tienen en su función legislativa la construcción de nuestro marco normativo y como diría mi amigo Poli “el que hace la ley, hace la trampa”. Resulta patético que quienes deberían primero reglamentar el artículo 134 constitucional, abusen de dicha omisión y según el Violometro constitucional (www.periodismocide.org/eventos/violometro/) lleven al día de esta publicación 8 años y 10 meses sin atender lo que ellos mismos aprobaron en la reforma constitucional del 2007, que en su artículo tercero transitorio fijo un plazo máximo de 30 días naturales para hacer la Ley Reglamentaria del citado artículo y que esta sea la cuarta legislatura que omite tan elemental responsabilidad. El próximo 14 de diciembre cumplirán 9 años de incumplir con la ley aprobada por ellos mismos, quizá por lo mismo actúen con tal impunidad.

Como se aprecia alrededor de este fenómeno, concurren muchas conductas irregulares y quizá la más elemental de ellas, ya a nadie sorprenda: ¿de dónde sacan tanto dinero para hacer este tipo de campañas? Este costosísimo esfuerzo por lograr un cierto posicionamiento mediático, es por lo demás profundamente impopular., no sólo porque irrumpen en la equidad de las contiendas internas, sino porque adicionalmente, exhiben groseramente el afán por truquear la realidad, no únicamente con las imposturas personalísimas de engañar con las fotos, sino porque lo hacen fuera de toda lógica comunicacional; no dicen en dónde darán su informe, no invitan, no comunican logros ni les interesa el mensaje. No, lo que realmente nos dicen es “miren tengo mucho dinero y puedo hacer con él, lo que me plazca” Ahora que explicar el origen del mismo, no será tan fácil. Por cierto ninguno de ellos presento su declaración 3de3, entonces, con justa razón podemos citar al ilustre filosofo tabasqueño Chicoche: “quién pompo, tararan tararan…quién pompo”!!

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