Prospera la poligamia en Utah

Con 17 de sus 25 hijos aún viviendo en casa, el desayuno es una operación militar para los Darger: tres madres y un padre tratan de controlar el caos cotidiano en su vivienda en las afueras de Salt Lake City, Utah (oeste de Estados Unidos).

Joe Darger y sus esposas Alina, Vicki y Valerie conforman un matrimonio poligámico, una práctica apoyada, según dicen, en sus creencias mormonas fundamentalistas.

Joe se casó con las primas Alina y Vicki en 1990. Diez años después, la hermana gemela de Vicki, Valerie, se les sumó, luego de que su primera experiencia poligámica fracasara. Valerie trajo consigo a sus cinco hijos producto de esa relación.

Los Darger han vivido abiertamente su vínculo, incluso publicaron en 2011 un libro titulado "Love Times Three". Pero durante mucho tiempo, Joe temió ser detenido por alguna de las leyes antipoligamia vigentes en Utah.

"Cuando lo hice público hace cuatro años ese miedo era muy fuerte", dijo a la AFP. "Este es un delito de tercer grado, supone una pena de prisión grave. Mis abuelos estuvieron presos".

Ese temor se ha disipado por ahora tras una norma emitida por un juez federal en diciembre que dejó sin efecto por inconstitucional una parte clave de la ley estatal contra la poligamia. El juez Clark Waddoups dictaminó que la legislación que prohíbe la "cohabitación ilegal" era contraria al derecho constitucional a la libertad de religión.

Alina Darger, una abogada especializada en casos de poligamia, consideró un alivio la decisión.

"Esa fue una de las mejores partes del fallo, la despenalización, y que el juez dijera básicamente que el Estado debe mantenerse afuera del dormitorio de la gente", afirmó. "Mientras sean adultos eligiendo libremente lo que quieren, no siento que me corresponda decirle a alguien que no puede elegir amar a quien ama".

"Conviviendo con el adulterio"

Pero lo que para los Darger es una injustificada intromisión gubernamental, para otros es una medida fundamental para la protección de mujeres y niños.

Marion Munn se mudó a Utah desde el Reino Unido tras hacerse mormona fundamentalista y formó parte de una relación polígama durante 18 años.

"La única forma en que lo puedo explicar es que es como convivir con el adulterio teniendo que recibir a la mujer en casa", dice Munn. "Además de eso uno tiene que sonreír y fingir que todo está bien de porque eso es parte de la cultura también".

Munn considera ahora ese tipo de matrimonios como inherentemente desiguales y dijo que con frecuencia no se llega a ellos de forma completamente libre.

"En la poligamia mormona no hay en realidad demasiada opción, porque las escrituras mormonas enseñan a la mujer que si no consiente vivir en poligamia, Dios la destruirá", explicó Munn. "Por lo que, en mi caso, cuando entré en eso, personalmente no quería hacerlo pero me sentía obligada como un asunto de fe".

Aunque la poligamia parece funcionar para los Darger, un estudio realizado en 2011 por la Universidad de British Columbia halló mayores niveles de delito, violencia, pobreza y desigualdad de género en las comunidades que la practican que en las monógamas.

La ONU llamó a prohibir la poligamia luego de que esta práctica estuviera en el centro de escándalos como el de Warren Jeffs, el líder fundamentalista mormón sentenciado a cadena perpetua por abuso sexual de niños en 2011.

La principal rama de la fe mormona, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, renunció a la poligamia en la década de 1890 por presión del gobierno de Estados Unidos.

Aunque algunas ramas de la religión continúan con esta práctica, las cifras exactas de polígamos son difíciles de conseguir. Algunas estimaciones dicen que alrededor de 40.000 residentes de Utah viven en matrimonios plurales.

El fiscal general de Utah, Sean Reyes, aún no se ha pronunciado sobre si va a impugnar la decisión de la corte federal respecto a la poligamia. El estado también lucha actualmente para hacer cumplir la prohibición del matrimonio gay, declarada ilegal en diciembre por otro juez federal.

(Con información de AFP)