Protestas contra homofobia y violación a derechos humanos marcan el mundial de Qatar 2022

Protestas contra homofobia y violación a derechos humanos marcan el mundial de Qatar 2022
Diversos jugadores se han manifestado en contra de las condiciones de violación a derechos humanos en el país anfitrión

Alemania, una de las selecciones favoritas en la historia de los mundiales de fútbol, inició su participación en Qatar 2022. Durante la jornada de este miércoles, el equipo teutón protestó por la negativa para usar brazalete color arcoíris, en apoyo a la comunidad LGBT.

«No se trataba de hacer una declaración política, los derechos humanos no son negociables. Eso debería darse por sentado, pero todavía no es el caso. Por eso este mensaje es tan importante para nosotros”.

Fotografía oficial de la selección alemana previa al partido contra Japón.

“Negarnos el brazalete es lo mismo que negarnos una voz. Mantenemos nuestra posición” informaron en comunicado.

Los alemanes han impulsado las protestas en contra de las violaciones de derechos humanos. A pesar de que le fue prohibido a los jugadores portar el brazalete, la ministra del interior de Alemania, Nancy Faeser, utilizó el brazalete OneLove en los palcos.

Qatar es uno de los países que califica la homosexualidad como ilegal. La FIFA amenazó a siete equipos europeos con multas si realizaban acciones de protesta contra las problemáticas sociales que se viven en el país anfitrión.

No ha sido la única protesta

Los jugadores ingleses se arrodillaron a modo de protesta en contra de la situación de derechos humanos que se vive en Qatar. La manifestación fue previo al partido contra Irán, a quienes derrotaron con un marcador de 6-2, en el mismo estadio, el Estadio Internacional Khalifa.

Protesta de la selección Inglesa antes del partido contra Irán.

De igual forma, los jugadores Iraníes se negaron a entonar el himno de su país como protesta a la muerte de Masha Amini y la represión que se vive en el país. Amini era una joven de 22 años que fue detenida y maltratada por la policía, al no portar «Correctamente» su velo, según el código de vestimenta iraní.

Su asesinato estuvo marcado por la fuente violencia a la que fue sometida y las mentiras del gobierno iraní.