Quien entiende a la ley

La moda denominada “normalidad mínima”, que se pretende imponer en las escuelas públicas de educación básica, no es comprensible para el magisterio, a pesar de los intentos por colocarla en el esquema mental de los profesores, en la búsqueda de los administradores para ubicarla como la panacea educativa de esta segunda década del siglo XXI.   Este tema que ha ocupado el tiempo de los Consejos Técnicos Escolares (CTE), establecida como una de las cuatro prioridades, se integra por ocho numerales  que llaman rasgos, en el orden siguiente:   “La escuela brindó el servicio educativo los días establecidos en el
agosto 5, 2014

La moda denominada “normalidad mínima”, que se pretende imponer en las escuelas públicas de educación básica, no es comprensible para el magisterio, a pesar de los intentos por colocarla en el esquema mental de los profesores, en la búsqueda de los administradores para ubicarla como la panacea educativa de esta segunda década del siglo XXI.

 

Este tema que ha ocupado el tiempo de los Consejos Técnicos Escolares (CTE), establecida como una de las cuatro prioridades, se integra por ocho numerales  que llaman rasgos, en el orden siguiente:

 

“La escuela brindó el servicio educativo los días establecidos en el calendario escolar.

Todos nuestros grupos contaron con maestros en la totalidad de los días del ciclo escolar.

Todos los maestros iniciamos puntualmente las actividades.

Todos nuestros alumnos asistieron puntualmente a todas las clases.

Todos los materiales para el estudio estuvieron a disposición de cada uno de los estudiantes y se usaron sistemáticamente.

Todo el tiempo escolar lo ocupamos fundamentalmente en actividades de aprendizaje.

Las actividades propuestas lograron que todos los alumnos participaran en el trabajo de la clase.

Todos los alumnos consolidan su dominio de la lectura, la escritura y las matemáticas de acuerdo con su grado educativo.”.

 

Agregando en las prioridades el ausentismo y la convivencia escolar, más la mejora de los aprendizajes, que se menciona pero no entra en las tareas como lo fundamental e inherente al maestro.

 

El planteamiento es meramente administrativo y parcial, que cansaron y fastidiaron a los asistentes a dichos consejos el ciclo escolar anterior, sin generar liderazgo en los directivos y mucho menos se obtuvieron mejoras académicas en los estudiantes.

 

Es de conocimiento público que no se brindó el servicio educativo en los días señalados en el calendario escolar, a la menor provocación se suspendieron clases, entre otros por los propios CTE, la determinación de la autoridad competente, las concesiones sindicales ante la terrible arma de las porras y aplausos fáciles, que vencieron a los funcionarios asistentes a los escenarios montados, quienes sin contemplar las disposiciones federales, cedieron a las probables violaciones al artículo 4 constitucional.

 

Tampoco fue posible tener a todos los maestros en los salones de clases, las inasistencias autorizadas son cotidianas y como consecuencia lógica se dejaron a alumnos sin atenderse en los días laborables, entre otros rubros administrativos totalmente palpables que se pueden mencionar en este espacio.

 

Por estas razones mínimas, es dable señalar que la normalidad mínima no se ha entendido en el subsistema educativo estatal. 

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos