El Estado de México es una de las seis entidades a nivel nacional donde el Centro Católico ha registrado el mayor número de ataques directos en contra de sacerdotes y religiosos. Los sucesos se han registrado en todo el país a pesar de que más del 70 por ciento de la población se considera creyente de esta religión.
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En su reporte anual correspondiente al 2021 sobre la situación de la Iglesia Católica ante la violencia en México, el Centro colocó a la entidad mexiquense en sexto lugar con seis ataques ocurridos en las últimas décadas, de 1990 a 2021. La Ciudad de México y los estados de Guerrero, Veracruz, Chihuahua y Michoacán se posicionaron con el mayor número de reportes, según el documento.
Entre los casos destacados en el Informe se mencionan:
Luis López Villa
El sacerdote de 72 años fue asesinado en 2017 en la parroquia de San Isidro Labrador en Nezahualcóyotl, Estado de México. El hombre fue abatido dentro de la parroquia de San Isidro Labrador. Algunos creyentes encontraron el cuerpo maniatado con cinta adhesiva en manos, pies y boca con puñaladas en cuello y pecho.
Por el crimen, la fiscalía estatal inicio la carpeta ECA/FHM/FHM/034/140422/17/07 para investigar el hecho.
Rubén Alcántara
El rector de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en el municipio de Cuautitlán Izcalli fue asesinado con arma blanca dentro de su parroquia. De acuerdo con testimonios, un hombre de identidad desconocida habría discutido con el cura y posteriormente lo habría privado de la vida con varias puñaladas.
Recomendaciones
Entre las recomendaciones finales que el Centro expone en su informe, incluye la necesidad de “evaluar la pertinencia para hacer lazos de colaboración con otras iglesias que han sufrido la misma situación y reunir información objetiva y real de las dimensiones del problema de la comisión de delitos perpetrados contra ministros de culto y lugares sagrados”.
A nivel nacional las agresiones en contra de integrantes de la iglesia católica disminuyeron en comparación con el periodo anterior. Mientras que en los primeros tres años del sexenio anterior de Enrique Peña Nieto se acumularon 14 casos, en el primer trienio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fueron 4, según el reporte.
La cantidad de personas que se identifican como católicas también ha ido a la baja. Mientras que en 2010 el INEGI apuntaba más del 90 por ciento de la población, en los datos recientes del 2020 la cifra llegó al 70 por ciento. Sin embargo, continúa como la religión más dominante entre mexicanos.


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