Skip to content Skip to footer

Sálvese quien lea

El demonio vestido de azul

 

Walter Mosley ha escrito más de una treintena de libros; pero es conocido internacionalmente por su serie de novelas (en la actualidad van once) sobre Easy Rawlins, un veterano afroamericano de la Segunda Gran Guerra devenido en detective “hardboiled”. La historia comienza con “El demonio vestido de azul”, un relato bastante apetecible, de 1990.

El meollo del asunto es bastante sencillo: Rawlins, quien ha perdido recientemente su empleo, es contratado por un indescifrable caballero para encontrar a Daphne Monet, una bella y escultural cantante francesa (de tez blanca, obviamente; para Mosley, quien ubica su novela en 1948, es muy importante resaltar el racismo imperante en la época posbélica); conforme se despliega la búsqueda, comienzan a emerger los cadáveres y las incógnitas, las preguntas sin respuesta que llevaran a Easy hasta lo más profundo de los laberintos del poder, de los políticos y los magnates, pasando por clubes ilegales de jazz y estaciones de policía. Este novel investigador deberá resolver el misterio, si es que quiere permanecer con vida…

“Una novela negra, negrísima, de acción trepidante, de diálogos muy ágiles… El detective Easy Rawlins es un dignísimo colega de Marlowe o de Sam Spade”, asevera Rosa Mora, de “El País”, y no le falta veracidad: la novela comienza bien y se desarrolla mucho mejor. Easy, quien en esta obra no es, en estricto sentido, un detective, se desenvuelve con solvencia en los recovecos de la novela negra. Un texto redondo, muy gustoso y degustable, en la línea de lo mejor del género.