Skip to content Skip to footer

San Francisco Tlalcilalcalpan, donde conviven arte, jóvenes y movimientos sociales

Con el campamento de arte se busca acercar a la gente a este campo; además se realizó la última asamblea comunitaria del año

En un campamento de tres días, este fin de semana trabajadores del arte, jóvenes y miembros de organizaciones sociales participaron en el “Primer Campamento artístico comunitario”, organizado por el taller biblioteca La Chispa y el colectivo Urtarte, quienes contaron con el apoyo de la comunidad de San Francisco Tlalcilalcalpan que busca su reconocimiento como municipio.

El objetivo principal es reunir a la gente que no tiene acceso al arte, que por cuestiones de trabajo, de la vida cotidiana del trabajador no se dan la posibilidad de tener contacto con el mundo del arte”, expresó Abril Giselle, una de las jóvenes organizadoras del campamento que forma parte de Urtarte.

Las actividades se realizaron en el edificio Juan Corrales y en la delegación de la comunidad; entre ellas hubo talleres de dibujo, pintura, grabado, música, teatro, presentaciones artísticas, actividades deportivas y círculos de discusión sobre luchas sociales.

En los talleres participaron pobladores de San Francisco Tlalcilalcalpan y trabajadores del arte / Fotos: Carlos Pérez

Nosotros llevamos a cabo nuestro campamento en una comunidad indígena que busca reivindicar sus derechos, la autodeterminación, situación que han logrado a través de esta lucha, en la que se organizan para tener acceso a derechos que se les han negado durante muchos años. El arte no es ajeno a la situación de las problemáticas sociales, sino que contribuye a distintos movimientos sociales”.

Durante los tres días acudieron trabajadores del arte provenientes de Oaxaca, CDMX y Toluca, así como universitarios, activistas, jóvenes y niños de la comunidad.

Alexis Mosco, integrante de Urtarte Oaxaca y el grupo de rap Los Suciedad, viajó 9 horas para participar en el evento y poder transmitir sus experiencias en el grabado, la pintura mural, el esténcil y otras expresiones que desarrolla y busca nutrir.

Se me hizo muy interesante la propuesta de los compañeros de hacer arte en estas comunidades. Conoces otros aires y te despegas de la visión que traes; te inspiras, ves otros puntos de vista y aunque pareciéramos muy diferentes, tenemos a veces los mismos problemas y lo que veo también es que aquí se apoyan mucho, el hecho de que apoye este campamento es un punto muy hermoso, ver que el arte y la cultura llegan a este alcance”.

En su trabajo con jóvenes y niño Urtarte y el taller biblioteca la chispa buscan también incidir pedagógicamente en estas generaciones.

Proponemos una visión práctica del arte en la sociedad, esta conexión entre las problemáticas cotidianas de la vida social y la expresión artística, con este discurso llevamos a cabo las labores del campamento, combinamos a adultos, niños y jóvenes para concientización, una reformulación de las ideas artísticas y del mensaje que podemos brindar a la sociedad”.

Receso decembrino del movimiento

El primer día de trabajo del campamento las actividades empató con la última asamblea del año convocada por el Consejo Mayor de Gobierno Popular del municipio indígena Otomí de San Francisco Tlalcilalcalpan, que realizó un balance positivo de su lucha: este año lograron avanzar en un conjunto de demandas sociales, principalmente de electrificación y acceso al agua que permitirán mayor participación de distintas localidades beneficiadas.

Hugo Mota, quien forma parte del Consejo de la comunidad, destacó la labor articulada del movimiento y el trabajo artístico que lleva ya tiempo haciendo labor en la comunidad, en donde se aprecian las obras que a lo largo del tiempo han colocado en sus calles.

Los murales de Hugo Mota en las paredes de San Francisco Tlalcilalcalpan / Fotos: Carlos Pérez

Ya estábamos vinculados con los compañeros, ya que han participado con nosotros en movilizaciones y trabajo comunitario con talleres de grabado; también han visibilizado la esencia de las festividades de la comunidad con la lucha que se lleva a cabo. Han entendido ellos como nosotros que trabajando conjuntamente podemos visibilizar más la lucha”.

Los asistentes destacaron también otros avances hechos en 2021, como la realización de asambleas con cientos de asistentes en las que se autoadscribieron como pueblo indígena y recibieron el reconocimiento del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, esto les permitirá tener mayor capacidad para exigir su reconocimiento como municipio,  presupuesto y más presencia jurídica en la defensa  de sus recursos naturales.

Con esta asamblea se cerró un año de intensa labor en la comunidad y se dio la bienvenida a los asistentes al campamento.

En la asamblea destacaron el avance en la solución de sus demandas sociales / Foto: Carlos Pérez