El problema ecológico de la presa “José Antonio Alzate” —que es alimentada por el río Lerma e inunda gran parte de Tlachaloya— será atendido por el ayuntamiento de la capital mexiquense, así se comprometió este lunes el alcalde Raymundo Martínez Carbajal ante pobladores de esta delegación.
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El alcalde explicó que en un periodo de tres a cinco años la presa será rescatada. Esto en respuesta a las demandas echas desde campaña por la comunidad y en un acto que tuvo como propósito reabrir una estancia infantil en Tlachaloya.
Presa Jesé Antonio Alzate ubicada en Tlachaloya. / Fotos: Jesús Mejía
“Hoy tenemos un problema ecológico con nuestra presa José Antonio Alzate; pero yo les aseguro que echándole ganas y poniéndonos de acuerdo a esa presa le vamos a dar la vuelta. De ser un lugar contaminado, de ser un lugar que pareciera que está abandonado de la mano de dios vamos a lograr transformarlo en lo que se requiere. Tlachaloya va a volver a ser un lugar de la gran laguna, de la gran presa y les aseguro que muy pronto, que en tres , cuatro cinco años la gente va a regresar a conocer su bonita laguna porque va a cambiar”, explicó.
Para avanzar en este objetivo, el alcalde señaló que la administración está haciendo esfuerzos por tener recursos que permitan recuperar la presa.
La problemática de la presa José Antonio Alzate
La presa es alimentada por el río Lerma, uno de los más contaminados del país. El río recibe descargas de aguas residuales, tanto de industrias como de casas habitación sin previo tratamiento; creando condiciones peligrosas para la salud y limitando el uso de esta agua.
Se trata de una construcción que divide en dos secciones Tlachaloya y fue edificada en los 70s, con el propósito de almacenar agua proveniente del río.
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“Todo eso era un paraíso, todo esto era muy bonito, venían turistas y se empezó a contaminar. Desgraciadamente los gobiernos vienen y vienen y nada. La educación es muy mala, [también] que las fábricas estén sin tratadora, todo viene desde Lerma y está asqueroso. Nosotros no vivimos a la orilla pero la gente tiene muchas enfermedades de la garganta; esto ya tiene rato pero sí está muy feo aquí”, señala una de las vecinas de la delegación quien no espera mucho de las promesas, de gobierno.
Vecinos denuncian que la presa ha sido contaminada principalmente por las fábricas. / Fotos: Jesús Mejía
Por su parte, Manolo Peña —otro de los vecinos afectados— recuerda el profundo resentimiento que las comunidades generaron tras las afectaciones de la contaminación y el cambio de vida que tuvieron.
“La situación es generalizada, en el año 76 era un lugar recreativo, nos dedicábamos a la pesca; pero a partir de ese año en adelante vimos que la contaminación fue provocada por las industrias. Es ahí donde entra un resentimiento de la comunidad, porque nos vimos afectados económicamente. Además, los pueblos que rodean la zona norte presentan muchas enfermedades”.
La promesa del gobierno municipal le brinda esperanza de que pueda realizarse un cambio, pues las enfermedades también son un problema que se sigue agravando. “Tenemos que hacer algo para rehabilitarlo; entran distintos gobiernos y no encontramos el cómo se pudiera rescatar.»








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