Skip to content Skip to footer

Se dice que

Las tres figuras femeninas del priismo mexiquense son indudablemente Ana Lilia Herrera, Laura Barrera y Alejandra del Moral

Buena parte de la comentocracia de la Ciudad de México —particularmente la de los medios tradicionales, aquella que baila al son que le toquen— se ha colocado en contra del gobernador del Estado de México, no por su buena relación institucional con el presidente de la República, como argumentan. La razón verdadera es que les fue cancelada la mesada en efectivo que recibían desde hace mucho tiempo. Están fúricos esos columnistas famosillos que tenían en el Edomex una mina y ahora ven el fin de su negocio.

*

La lista de opinólogos que desde diciembre dejaron de recibir su dinerito no es muy extensa, pero incluye los nombres de aquellos que en el régimen anterior fueron figuras y tenían acceso hasta a la alcoba de casa Estado de México.

*

Las tres figuras femeninas del priismo mexiquense son indudablemente Ana Lilia Herrera, Laura Barrera y Alejandra del Moral. Ana Lilia muy cercana a Arturo Montiel y al grupo que representa Claudio X González; Laura, la más querida por Enrique Peña Nieto; y Alejandra, la más delmacista. Sí, cualquiera de las tres podría ser una muy buena candidata del PRI a gobernadora, pero hoy Alejandra tiene ventaja.

*

No hay que perder de vista al subsecretario Alejandro Encinas, menos ahora que se ha colocado en el centro de la atención pública luego de los hallazgos en el Caso Ayotzinapa. Alejandro quiere volver a ser candidato a gobernador, puede y tiene una muy buena base de apoyo. Quien lo da por muerto no entiende mucho del tema o lo hace de mala fe.

*

Con el calor han llegado nuevas tribulaciones. El conflicto que viene será por el agua. Los alcaldes de las mayores ciudades mexiquenses serán protagonistas y es muy probable que, a pesar de sus diferencias de filias y fobias, operen en bloque para hacer frente a la Comisión del Agua del Estado de México que ha manipulado el suministro con criterios políticos. El asunto está a punto de reventar.