Con 524 votos a favor y tan sólo 43 en contra la Cámara de los Comunes ha dado luz verde a David Cameron, primer ministro británico, a lanzar ataques aéreos contra objetivos del Estado Islámico en Irak.
Unos doscientos manifestantes se han dado cita en las últimas horas en Downing Street y ante el Parlamento británico con sus pancartas contrarias a una nueva guerra en Irak, la tercera en menos de 25 años.
Cameron no sólo ha logrado la autorización parlamentaria, sino que ha dejado bien claro que el Reino Unido tiene "la base legal y moral" para poder lanzar ataques aéreos en el futuro en Siria.


Síguenos