Se unen pueblos del Edomex, Morelos y CDMX en defensa del Bosque de Agua

Se unen pueblos del Edomex, Morelos y CDMX en defensa del Bosque de Agua
Una de las demandas es la de reconocer al Bosque de Agua como región estratégica, prioritaria y de seguridad nacional

Representantes de más de una docena de comunidades del Edomex, Morelos y la CDMX han comenzado a unificarse para defender el llamado “Bosque de Agua”, que proporciona el vital líquido a más de 25 millones de personas y está siendo amenazado por la tala ilegal, el cambio de uso de suelo y los desarrollos inmobiliarios. Este jueves demandaron ante el gobierno federal una atención integral a esta área natural. 

Entre las comunidades del Edomex que se sumaron a la iniciativa “Bosque de Agua” se encuentran Xalatlaco, Huixquilucan, Tlazala de Fabela, Ocuilan y la Marquesa, quienes se han conjuntado con otras comunidades de la CDMX y Morelos.

La iniciativa es impulsada por agrupaciones como Terra Fraterna, Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos, Guardianes de los Árboles, Acción Ecológica, El Huerto de Epicuro, Nueva Asociación de Abogados Morelenses para México, Colegio de Abogados y Taller de Innovación Sustentable.

¿Qué es el Bosque de Agua?

El “Bosque de agua” es una de las zonas boscosas con mayor diversidad en flora y fauna del país. Se extiende por Cuernavaca, Ciudad de México y Toluca, abarcando el Tepozteco, la Sierra del Chichinautzin, las Lagunas de Zempoala, el Ajusco, el Desierto de los Leones y la Sierra de las Cruces.

De acuerdo con las asociaciones, el bosque provee agua a más de 25 millones de personas en la región. Misma donde se genera el 30 por ciento del PIB Nacional y es una extensión de propiedad de comunidades indígenas y núcleos agrarios. Además, esta área regula el clima, las contingencias ambientales y el cambio climático. También retiene suelos, purifica el aire y alberga el 10 por ciento de las plantas y animales del país. 

Se trata de una extensión que cuenta con 235,000 hectáreas de superficie, presionada por el desarrollo urbano y la tala clandestina de las tres grandes ciudades. Su importancia es tal que, de acuerdo con estimaciones, aporta el 70 por ciento del agua que consume la Ciudad de México.

Pese a su importancia, tan solo en el Edomex, municipios como Jilotzingo, Temoaya, Isidro Fabela, Jiquipilco, Jalatlaco y Nicolás Romero presentan una fuerte presencia de la tala ilegal. Lo que pone en peligro este importante bosque y la disponibilidad de agua para millones de personas.

Zona del Bosque de Agua. /Foto: especial

¿Qué demandan para esta área natural? 

  • Que las autoridades cumplan debidamente con su mandato, implementando medidas inmediatas para restituir la legalidad y seguridad socioambiental del Bosque de Agua.
  • Intervención con toda la fuerza del estado mexicano, urgente y apegada a los derechos humanos de las y los pobladores para detener las acciones ilícitas que degradan al Bosque de Agua.
  • Desarticulación efectiva de las redes de madera clandestina.
  • Reconocer al Bosque de Agua como región estratégica, prioritaria y de seguridad nacional. 
  • Crear y hacer funcionar una instancia de coordinación para la protección del bosque con la participación vinculante de pueblos, organizaciones, instituciones académicas y otros sectores.
  • Planear el destino de los territorios desde los pueblos.
  • Generar programas de entendimiento comunitario y empleo orientados al saneamiento y aprovechamiento del bosque.

San Juan Atzingo se suma a la iniciativa Bosque de Agua

Dentro de los participantes en la iniciativa está la comunidad de San Juan Atzingo, en Ocuilan, quien ha exigido a las autoridades estatales y federales brinden atención a su bosque afectado por la tala ilegal. Pero, hasta el momento, su problemática no se ha atendido. 

El objetivo de la comunidad fue aprovechar el espacio con otras personas de la iniciativa Bosque de Agua, para dar a conocer el problema de la tala ilegal que sigue en los bosques. Que el gobierno federal y el Estado de México cumplan con la debida atención al tema. Que ya el gobierno voltee los ojos hacia nosotros”, expresó en entrevista Eduardo González Gómez, presidente provisional del municipio indígena Tlahuica, de San Juan Atzingo.

Y es que el pasado 3 octubre, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue consultado en su conferencia mañanera por el tema. Ahí, se comprometió a atender la tala ilegal y que pobladores fuesen recibidos por la SEMARNAT.

Sin embargo, de acuerdo con Eduardo, a casi dos meses de ese compromiso no han sido recibidos por las autoridades federales. Por lo que han decidido avanzar –junto con otros pueblos– con la exigencia al gobierno federal. Además, las autoridades estatales han abandonado el diálogo instalado en el mes de junio tras las protestas de habitantes.