El Estado de México se encuentra en alerta, pues partir de esta semana, gran parte del territorio mexiquense experimentará una ola de calor extremo que, según los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, empujará los termómetros a niveles récord. La alerta más importante se centra en la zona sur del Edomex, donde las temperaturas serán más altas que en el resto del territorio mexiquense.
Temporada de calor con muchos factores
¿Por qué hace tanto calor de manera tan repentina y sostenida? La respuesta meteorológica radica en la presencia de un «sistema anticiclónico» posicionado en los niveles medios de la atmósfera sobre el centro y sur de la República Mexicana. Para entenderlo en términos sencillos, se debe imaginar que hay un enorme domo invisible gigante sobre el Estado de México. Este domo atrapa el aire caliente cerca de la superficie terrestre y, al mismo tiempo, bloquea la entrada de vientos frescos y la formación de nubes con lluvia. Al no haber nubosidad que filtre los rayos solares, la radiación impacta de forma directa sobre el suelo, calentando el ambiente hora tras hora sin darle respiro a la región durante las noches. Todo esto ocurre como antesala y amplificador de la «Canícula», el periodo tradicionalmente más caluroso del año.

El mapa del calor: Municipios en la línea roja
El impacto de esta ola de calor no será igual en todas partes, marcando una clara división geográfica en el estado.
La zona más castigada será el sur y suroeste de la entidad, conocida como Tierra Caliente. En municipios como Luvianos, Tejupilco, Tlatlaya, Amatepec y Sultepec, las temperaturas superarán fácilmente los 37°C y podrían rozar la barrera de los 40°C a la sombra. En esta región, la sensación térmica será sofocante, convirtiendo las actividades al aire libre en un verdadero riesgo.
Por otro lado, zonas que históricamente gozan de un clima templado o frío tampoco escaparán del fenómeno. En el Valle de Toluca, municipios como Toluca, Metepec, Zinacantepec, Lerma y San Mateo Atenco registrarán temperaturas inusuales de entre 26°C y 29°C. Aunque los números parezcan menores comparados con el sur, la población y la infraestructura de estas ciudades no están adaptadas para sostener este nivel de calor, lo que amplifica la sensación de agobio.
¿A cuántos mexiquenses afectará?
Considerando la densidad demográfica de los tres frentes geográficos mencionados, Protección Civil estima que esta ola de calor afectará de manera directa a más de 160 mil pobladores. Sin embargo, la población en estado de vulnerabilidad crítica ronda los 65 mil personas, grupo conformado principalmente por adultos mayores de 65 años, niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas o cardiovasculares, quienes tienen menor capacidad para regular su temperatura corporal. También se encuentran en riesgo extremo los trabajadores agrícolas del sur y los obreros de la construcción en las zonas urbanas ante sus condiciones laborales.
Fechas críticas y duración del fenómeno
La ola de calor ha comenzado a sentirse con fuerza desde este inicio de mayo, y los modelos meteorológicos indican que su etapa más crítica se extenderá durante los próximos 10 a 15 días, es decir, hasta pasada la primera quincena del mes. No obstante, las autoridades advierten que este evento es solo el preludio. Las condiciones secas y cálidas prepararán el terreno para una Canícula (que habitualmente se presenta entre julio y agosto) mucho más agresiva y prolongada este 2026.
Riesgos latentes: Salud, agua y fuego
Las consecuencias de este domo de calor van mucho más allá de la incomodidad de sudar. Los riesgos se dividen en tres frentes de emergencia:
1 Impacto en la Salud Pública:
el mayor temor del sector salud es el incremento en los casos de «golpe de calor», una condición médica grave donde el cuerpo pierde la capacidad de enfriarse, lo que puede ser fatal si no se atiende a tiempo. Además, se espera un aumento drástico en cuadros de deshidratación severa, enfermedades gastrointestinales (por la rápida descomposición de los alimentos) y quemaduras solares graves por la alta radiación UV.
2 Crisis Hídrica: la evaporación de presas y cuerpos de agua se acelerará. Para un Estado de México que ya atraviesa una situación crítica con el Sistema Cutzamala, la falta de lluvias y el aumento en el consumo de agua por parte de los ciudadanos para refrescarse podría llevar al colapso del suministro en múltiples colonias del Valle de México y Valle de Toluca.
3 Incendios Forestales: la vegetación se convertirá en combustible perfecto. Las zonas boscosas de Valle de Bravo, Ocuilan, el Nevado de Toluca y la Sierra de Guadalupe corren un altísimo riesgo de registrar incendios devastadores, que no solo destruirían la flora y fauna, sino que empeorarían drásticamente la calidad del aire con humo tóxico. Municipios considerados de alto riesgo para incendios, como Luvianos y Tejupilco podrían ser los más afectados.
Ante este panorama, la recomendación de Protección Civil es contundente: mantenerse hidratado constantemente aunque no se tenga sed, evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, usar ropa ligera de colores claros y no dejar a personas o mascotas dentro de vehículos cerrados bajo ninguna circunstancia. El calor está aquí y la prevención es nuestra mejor herramienta.


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