Xonacatlán, Méx.- Habitantes del poblado de Zolotepec pararon las obras de reparación en el kilómetro 42 de la carretera Toluca-Naucalpan, a la altura del paraje La Herradura, donde el pasado domingo se desgajara parte del cerro lo cual ocasionó la afectación de al menos cuatro viviendas.
Los pobladores informaron que la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) inició la reparación este martes con la colocación de tubos de desagüe, pero que las lluvias provocaron el reblandecimiento del terreno, lo que ocasionó que se colapsara la tierra y parte del pavimento se desgajara.
Por ello determinaron evitar que siguiera la rehabilitación hasta que no se contara con un estudio de suele que les garantice la seguridad de ellos y sus familias, dado que la vía se construyó sobre terreno inestable que año con año presenta este tipo de problemas.
Decenas de habitantes – en su mayoría amas de casa y adultos mayores — pidieron a los trabajadores detener su máquinaria, ya que aseguraron que parecía que trataban de rellenar la oquedad para salir del problema, pero sin resolverlo de fondo.

“Quieren arreglar la carretera; pero no el problema”, sentenció uno de los pobladores. En minutos elementos de la Policía Federal y Municipal acordonaron la zona.
Tras la inconformidad, acudió al lugar Jorge Villareal, residente de conservación de la SCT y responsable de los trabajos, quien en breve diálogo pidió que permitieran continuar con los trabajos para que la circulación fuera habilitada en pocas horas; sin embargo, los habitantes mantuvieron su postura.
Tras media hora, Jorge Villareal dio por terminado la charla y explicó a este medio que intentaban desahogar el agua estancada (causante del derrumbe) en una barranca mediante tubos de 90 centímetros, y descartó que volviera a presentarse otro incidente similar.

Al arribar a la zona el delegado de Zolotepec, Pedro Sánchez, fue increpado por los manifestantes, y le advirtieron que sería culpable si ocurría algún problema posterior.
La conversación concluyó cuando el delegadoles dijo que podría hacer uso de la fuerza pública. Ante ello, la situación se tensó y los manifestantes dijeron no tener temor a una represaría porque consideran que su petición es justan e, incluso, amenazaron con cerrar el suministro de agua al Sistema Cutzamala, el cual a su vez surte del vital líquido a un porcentaje importante de la Ciudad de México.
Alrededor de las 12:00 horas se lograron conciliar los intereses, por lo que pobladores y autoridades firmaron una minuta en la cual se estableció que se permitiría continuar con las obras y la SCT se comprometía a realizar los estudios de suelo correspondientes a fin de garantizar plena seguridad a los habitantes de la región.


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