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“Trinidad”: un crimen de odio para recordar, regresar, revivir

La puesta en escena es la historia concreta de tres personajes pero, a la vez, la historia de innumerables integrantes de la comunidad LGBTTIQ+

El pan, cuando sabe a pan, es bueno; pero el pan de muerto, ese que se ofrece al público al final de la puesta en escena “Trinidad” quizá tiene un gusto distinto, a muerte y a impotencia; al dolor que, para quienes son sensibles al tema, causan los crímenes de odio.

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“Trinidad”, de Juan Carlos Embriz y Hugo Salcedo, es la puesta en escena que cerró el Ciclo de Teatro Cuir organizado en la Universidad Autónoma del Estado de México; un montaje valiente que combina la historia real de tres gays asesinados en Taxco de Alarcón con las vivencias de los tres actores que participan en el montaje.

Puesta en escena “Trinidad”. Fotos: Patricia Ramírez.

La obra

La existencia de elementos que enlazan las historias planteadas son provocados con el fin de que el espectador conozca, paralelamente, situaciones concretas de la vida de seis personajes: Uriel, Rubén y Roberto –los tres asesinados en Taxco– y Dennys Vindel, Daniel Sotelo y Juan Carlos Embriz –los tres en el escenario.

Un ritmo relajado, en principio, con ciertos chispazos de humor, da cabida al tema de la homosexualidad; conceptos teóricos y referencias específicas a trabajos dramatúrgicos como “El último verano” de Tennessee Williams surgen en el entramado dirigido por el también director de la Compañía Universitaria de Teatro Juan Carlos Embriz.

El pan –producto que elaboraban las tres personas asesinadas en una panadería de Taxco– es un elemento que en el montaje funciona no solo como tarea escénica, sino como elemento simbólico del hacer y del crear. El pan termina en las manos de los espectadores quienes lo reciben con sensaciones ambiguas.

Algunos elementos escenográficos guardan estrecha relación, simbólica o no, con los acontecimientos del crimen de odio: imágenes proyectadas de fotografías; fragmentos de versiones estenográficas de algunas entrevistas; incluso, escombro proveniente del sitio donde fueron hallados los cuerpos de Rubén, Uriel y Roberto.

El asesinato de Rubén –maestro– y de Uriel y Roberto –trabajadores de una panadería– cometido en junio de 2018 se relaciona también con la existencia del crimen organizado en Taxco. Esta situación también se da a conocer en el relato escénico. Ellos iban a ser víctimas de extorsión, pero también existe el elemento homofóbico que lleva a pensar, en la construcción del texto, en el crimen de odio.

“Trinidad”, concluye la puesta, es la historia concreta de tres personajes pero, a la vez, la historia de innumerables integrantes de la comunidad LGBTTIQ+, quienes padecen cotidianamente discriminación y homofobia.

El teatro y el tema de la homosexualidad

Desde la perspectiva del director, Juan Carlos Embriz no es posible –como creador y como homosexual– permanecer pasivo ante la ola de violencia que se ejerce contra la comunidad LGBTTTIQ+. Oriundo de Taxco, Embriz construye desde el teatro, como su herramienta de trabajo, atención urgente del tema.

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Aunque el ciclo de Teatro Cuir concluye con esta puesta en escena, el director de la CUT mencionó que se retomará el próximo años. Añadió que es importante que el teatro atienda los temas urgentes que suceden en la cotidianidad.

Juan Carlos Embriz explicó que la CUT llevará a cabo una coproducción con la Compañía Nacional de Teatro en la que se reforzarán líneas estéticas. Con esta compañía se estrenará “Seis metros, 600 kilos y un chorro de espuma” de Hugo Salcedo que habla sobre inclusión y la vida de los niños con Síndrome de Down.