Ver al crimen a los ojos, la historia de una custodia del Bordo de Xochiaca

El trabajo al interior de una cárcel no ha sido fácil, pero se ha ganado el respeto de las internas.
marzo 9, 2021

Su trabajo es estar frente a frente con personas de su mismo sexo que han cometido delitos como robo, homicidios, secuestros y narcomenudeo, todos los días se encarga de cuidarlas al interior del Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl Bordo de Xochiaca, se trata de Marisol Santiago Vargas, Custodia “C”.

“Ellas tienen caracteres diferentes, y vienen por un delito a eso me enfrentó todos los días yo soy la responsable de cuidar su integridad física y de llevar a cabo los lineamientos y el reglamento de la institución”, explica Marisol.

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Desde hace trece años, su labor también es revisar los pasillos, bardas, aduanas, celdas, pero principalmente estar pendiente de lo que hacen diariamente las 301 mujeres Privadas de su Libertad de esta cárcel.

Al igual que Marisol, 516 custodias forman parte de la Seguridad Penitenciaria. Particularmente a ella, su trabajo le ha traído grandes satisfacciones entre ellas brindarle comida, vestimenta, un hogar y escuela a sus cuatro hijos Aida, Evelin, Jade y Uriel este último está próximo a graduarse como Licenciado en Odontología.

“Nos costó mucho trabajo, porque él dejo de estudiar cuatro años por cuidar a sus hermanas porque yo me venía a trabajar entonces yo no tenía quien me las cuidara y él se dedicó a cuidarlas, cuando el hace su examen me dice me quedé en la UNAM, en odontología”

El trabajo al interior de una cárcel no ha sido fácil, pero se ha ganado el respeto de las internas.

“Realmente cómo mujer y como madre, nosotros tenemos doble o triple trabajo, porque los hijos, el trabajo, están muy orgullosos mis hijos de mí, soy madre soltera y los he sacado siempre adelante, les he dicho soy una persona con reglas tanto en mi trabajo como en mi casa lo que me ha permitido que mi hijo hoy se titule”, precisa Marisol.

Cómo mujer, madre y custodia ha sabido combinar muy bien su trabajo, y es que durante sus 13 años no ha permitido que se mezclen los sentimientos principalmente con las mujeres Privadas de la Libertad.

“Quizá si escucho las historias y me duelen porque soy ser humano, porque soy mujer, porque digo cómo es posible que cayó aquí por algo que pudo resolver en su vida; sin embargo, no me permito tener esa intimación con ellas, porque este trabajo me ha permitido tener el respeto de ellas hacia a mí”, argumenta.

Marisol alcanzó una meta más que la enorgullecen como mujer y madre, logró obtener su título cómo Licenciada en Derecho y Juicios Orales.

“Hay veces que me quedaba dormida frente a la computadora, yo decía ya no quiero ir a la escuela porque no puedo rendir en tres cosas, entonces son importantes mis hijos, mi trabajo, y también es importante la escuela”

Marisol se ha abierto camino entre un trabajo que ha sido etiquetado sólo para hombres.

Marisol se ha abierto camino entre un trabajo que ha sido etiquetado sólo para hombres. Durante 13 años se ha ganado también el respeto de mujeres presas en este penal y también de sus compañeros y para lograrlo solo ha tenido que aplicar tres principios.

“Siempre es importante tener presentes tres principios cuidar el alma, cuidar la mente, y cuidar lo que uno dice”

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