Lerma, México; 24 de mayo de 2018. En Lerma el priista Jaime Cervantes Sánchez fue el primero en arrancar su campaña proselitista, lo hizo en el primer minuto del 24 de mayo en un concurrido mitin que organizó en la casa donde nació, creció y vivió por muchos años.
Desde las 5:00 de la tarde la calle fue cerrada para instalar el templete y alistar micrófono y bocinas. Tres horas después, los primeros despistados priistas comenzaron a llegar con matracas y cornetas en mano, mientras que los gendarmes locales iban y venían asegurándose de mantener el orden.
A las 10:00 de la noche las calles aledañas como Hidalgo, Reforma, 18 de Marzo e Ignacio Rayón estaban convertidas en titánicos estacionamientos e intransitables para el ciudadano de a pie. Mientras que decenas de personas, hombres, mujeres, niños y ancianos, comenzaban a conglomerarse.
Una hora antes del arranque de la campaña el acceso principal al vecindario era un auténtico caos, difícil de transitar para quien quería llegar a descansar a sus hogares, pues la concurrencia era tal que los autos comenzaban a estacionarse en doble fila y las personas ocupaban la avenida.
A esa hora los cohetones que reventaban en el cielo se multiplicaban ante el enojo de adormiladas personas que no lograban conciliar el sueño por los estruendos, que también causaban molestia en bebés y animales.
Los atuendos entre los asistentes fueron de lo más variopintos, predominado las chamaras y chalecos rojos símbolo de ese partido, y las mujeres lucieron más guapas que de costumbre.
Los asistentes, en su mayoría trabajadores del Ayuntamiento, llegaron acompañados de familiares, pues la asistencia fue con rango de obligatoria, so pena de recibir un castigo o hasta el despido.
Quienes aprovecharon la noche fueron los tenderos que hicieron su agosto vendiendo aguas, chicles, botanas y cigarros, pero tuvieron que restringir la venta de bebidas alcohólicas tan buscada por los asistentes.
Quienes no faltaron al evento como cada tres años fueron las asociaciones de taxistas, cuyos reclamos y amenazas pintadas en sus medallones de no votar por el PRI parecen haberse esfumado, ahí estuvieron como siempre alentando las aspiraciones del candidato.
En el primer minuto del jueves 24 de mayo, el priista Jaime Cervantes tomó el micrófono ante ensordecedoras arengas y vivas que no cesaban. En el templete la plana mayor del municipio bien encopetada y acicalada para el evento.
La perorata de rigor asegurando que van a ganar el próximo 1 de julio no duró mucho, apenas media hora, y al inicio como al final los infaltables intercambios de abrazos y parabienes con los simpatizantes que buscaban como sea estar al lado del candidato.
Ya entrada la madrugada simpatizantes y candidatos se marcharon dejando las calles convertidas en auténticos basureros y con rastros de orines por todas partes.
Su contrincante, Dámaso Lara Gil, arrancará este jueves por la tarde en su natal Tlalmimilolpan; el ecologista Beto Castilla arrancará con una caminata y tocando puertas en la cabecera municipal que espera convertir en su bastión; mientras que Abel Valle de Morena va en una muy pobre caravana de automóviles pitando por todo el municipio.


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