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Choques entre la Policía y activistas en Hong Kong

La policía hongkonesa se enfrentó en la madrugada del miércoles a activistas por el control de un paso a desnivel, provocando la indignación pública después de que se viera a agentes pateando a un manifestante esposado, en el incidente más violento registrado desde el inicio de las protestas pro democracia hace más de dos semanas.

Agentes con equipo antidisturbios y rociadores de gas pimienta derribaron a activistas, arrastrándoles para apartarles del lugar, y derribaron barricadas que los manifestantes usaban para bloquear el paso a desnivel, cerca de la sede del gobierno.

La indignación por sus agresivas tácticas estalló después de que la televisión local mostrase imágenes en las que cerca de seis policías de paisano llevaban a un hombre a un oscura esquina y lo pateaban en el suelo. No está claro qué provocó el ataque. La cadena Local Now mostró imágenes previas en las que se veía al detenido arrojando agua sobre los agentes.

"La policía de Hong Kong se ha vuelto loca hoy, realizando su propio castigo en privado", dijo el parlamentario prodemocracia Lee Cheuk-yan. "En realidad, los valores hongkoneses y su estado de derecho han sido completamente destruidos por los jefes de policía".

Por su parte, Beijing ofreció su condena más dura hasta la fecha tachando las protestas de ilegales, malas para los negocios y contrarias a los intereses de Hong Kong. El gobierno central se está impacientando con las manifestaciones, el mayor desafío al control de China desde que el país asumió el control de la ex colonia británica en 1997.

Una editorial en primera plana el miércoles del diario People's Daily, portavoz del Partido Comunista, condenó las manifestaciones y dijo que "están condenadas a fracasar".

"Los hechos y la historia nos dicen que los actos radicales e ilegales que tuvieron éxito sólo resultaron en actividades ilegales más severas, exacerbando el desorden y los disturbios", comenta el periódico en referencia a los activistas.

"La estabilidad es una bendición, y los disturbios dejan estragos", subrayó.

Sin embargo, no había indicios de que el gobierno central tuviera planes de intervenir directamente en la presión sobre los manifestantes.

Los inconformes se oponen a los planes de que un comité pro Beijing filtre a los candidatos a dirigir Hong Kong en las primeras elecciones directas para elegir al líder loca, previstas para 2007.l. Además, piden la dimisión del jefe actual, Leung Chun-ying.

La operación policial se produjo horas después de que un grupo numerosos de manifestantes bloqueara el túnel, extendiendo su zona de protesta tras haber sido expulsados de otras calles. Los activistas superaban en número a los policías, que posteriormente regresaron con refuerzos para despejar el área.

El paso a desnivel se encuentra cerca de la sede de gobierno de la ciudad, a un breve paseo a pie de la principal zona de sorpresas, que abarca ambos lados de una autopista en el lado opuesto del complejo. Los manifestantes parecieron tomar el corto túnel en respuesta a las acciones policiales de los últimos días para retirar barricadas en las zonas exteriores de la amplia zona de protestas.

La policía indicó que tuvo que dispersar a los manifestantes por perturbar el orden público y reunión ilegal.

En los enfrentamientos se detuvo a 45 personas, ninguna de las cueles resultaron heridas, según un portavoz policial.

Sin embargo, la cadena local TVB mostró imágenes de unos seis policías vestidos de paisano que llevaban a un hombre al lateral de un edificio, empujándole para tirarle al suelo y pateándole. Parlamentarios y activistas locales identificaron al hombre como Ken Tsang, miembro de un partido político local partidario de la democracia.

El secretario de Seguridad, Lai Tung-kwok, dijo a la prensa que los agentes implicados habían sido reasignados y que el departamento de policía estaba realizando una investigación.

"Hay una preocupación por un video tomado por los medios mostrando a agentes de policía que emplearon una fuerza inapropiada contra una persona arrestada", dijo Lai.

A través de su abogada Tanya Chan, Ken dijo que los agentes también le abofetearon tras llevarle a comisaría. Los activistas hacían circular imágenes de Ken con la cara y espalda amoratadas.

Las manifestaciones han planteado un desafío sin precedentes al gobierno. Los organizadores dicen que hasta 200.000 personas abarrotaron las calles en sentadas pacíficas, después de que la policía empleara gases lacrimógenos el 28 de septiembre para dispersar a los manifestantes desarmados. Desde entonces, la asistencia ha menguado.

Tras los intentos iniciales de dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos y aerosol de pimienta hace dos semanas, la policía ha adoptado una estrategia diferente de ir reduciendo las zonas de protestas en tres áreas de la ciudad retirando barricadas exteriores de las zonas ocupadas durante la noche o de madrugada.

Pero la del miércoles fue la operación más violenta hasta la fecha, con policías cargando contra los asistentes y arrastrándoles a un lado. Un agente arrancó la máscara que llevaba un activista antes de rociarle con espray pimienta, según un vídeo subido al sitio web del periódico South China Morning Post.

Las posiciones en ambas partes se han endurecido desde que el gobierno suspendió las negociaciones la semana pasada, citando la improbabilidad de un resultado constructivo dadas sus amplias diferencias. Leung ha dicho que hay "casi ninguna posibilidad" de que el gobierno de China cambie las normas para las elecciones de 2017.

 

(Associated Press)