El Partido Verde llegó a La Marquesa para mostrar cuánto ha crecido y reclamar un lugar acorde con ese crecimiento en la negociación electoral de 2027. La toma de protesta de sus defensores ambientales reunió este sábado a la dirigencia nacional, representantes municipales y figuras como el exgobernador Eruviel Ávila. Bajo la ceremonia partidista había una discusión sobre el reparto del poder: en qué municipios acompañar a Morena y en cuáles disputar las alcaldías con candidatos propios.
Desde antes de las once de la mañana, cientos de simpatizantes se congregaban en la Plaza de las Alas, en Ocoyoacac. Las porras, los cantos y las olas animaban la espera. La llegada de José Alberto Couttolenc, Manuel Velasco y Eruviel Ávila multiplicó los aplausos y los intentos de acercarse para saludarlos.
Un ritual ancestral, durante el cual se pidió perdón a la tierra por los daños a la naturaleza, precedió a los discursos. Después, las intervenciones se ocuparon del crecimiento partidista, la organización municipal y las próximas elecciones. Los defensores ambientales recibieron una encomienda política: fortalecer la presencia del Verde y participar en las consultas que orientarán sus alianzas.

Una estructura para negociar
El encuentro reunió a representantes de los 125 comités municipales. Con ellos, el PVEM busca conocer las condiciones de cada territorio antes de negociar candidaturas con Morena y el PT. La decisión de competir juntos o separados se discutirá desde las estructuras locales, según lo expuesto por sus dirigentes.
Arturo Escobar y Vega, consejero nacional del partido, vinculó esa organización con la capacidad de negociar desde una posición de mayor fortaleza. Planteó la búsqueda de acuerdos en distritos y candidaturas comunes, junto con la posibilidad de competir sin aliados en una parte de los municipios.
La combinación permite al Verde mantener su pertenencia a la coalición gobernante y disputar, al mismo tiempo, una distribución distinta de sus espacios. Presentarse con estructura propia le da argumentos para pedir candidaturas; conservar abierta la competencia por separado añade presión a la negociación.
Couttolenc agradeció el respaldo y sostuvo que las decisiones deberán considerar la fuerza del partido en cada municipio. Ratificó su apoyo a Claudia Sheinbaum y Delfina Gómez, pero también defendió que el Verde tiene vida propia. La definición de las alianzas quedó abierta.

El respaldo a Couttolenc
Manuel Velasco, coordinador de los senadores del PVEM, dedicó buena parte de su intervención a reconocer la conducción de Couttolenc. Recordó las dificultades económicas y políticas de etapas anteriores y contrastó aquella situación con la organización que el partido exhibe ahora.
El senador recurrió a la experiencia de Chiapas para defender el trabajo territorial y la incorporación de cuadros como vías de crecimiento. También expresó el respaldo de la dirigencia nacional y de los legisladores federales al proyecto mexiquense.
Ese apoyo fortalece a Couttolenc frente a sus interlocutores y dentro de su propio partido. En una organización que ha recibido a dirigentes de distintas procedencias, la presencia de Velasco y Escobar identifica al responsable de conducir la estrategia estatal y negociar las posiciones de 2027.
Las porras acompañaron los reconocimientos. Couttolenc fue una de las figuras más buscadas durante el encuentro, tanto en los momentos de mayor entusiasmo como al concluir la ceremonia, cuando los asistentes permanecieron en la plaza para conversar y tomarse fotografías.

Eruviel y las redes del antiguo poder
La presencia de Eruviel Ávila mostró otra vertiente de la expansión del Verde: la incorporación de políticos con trayectoria, reconocimiento y relaciones regionales construidas bajo otras siglas.
El exgobernador y actual diputado federal destacó la aportación electoral del Estado de México al partido y presentó a los defensores como sus ojos, oídos y corazón en las comunidades. Su intervención puso el acento en la relación cotidiana que la nueva estructura deberá construir con la población.
Ávila también atrajo a simpatizantes que buscaban saludarlo o conseguir una fotografía. Su lugar en el acto recordó que parte del crecimiento del PVEM procede del traslado de liderazgos y redes que antes pertenecieron al PRI.
Las adhesiones recientes amplían ese mapa. Marco Antonio Ruiz, en Lerma; Carmen Yadira Covarrubias, en Tlalmanalco, y Anna María Chimal, expresidenta municipal de Atlacomulco, figuran entre los perfiles recibidos por el partido. Sus incorporaciones anteceden al encuentro; no quedó documentado que recibieran un nombramiento durante esta ceremonia.

Los números y sus límites
El Verde llega a la negociación con 149 mil 320 afiliaciones válidas reportadas por su dirigencia, frente a 69 mil 655 tres años antes. El incremento de 114 por ciento forma parte del balance con el que Couttolenc sostiene su estrategia territorial.
Antes del acto había anunciado el despliegue de entre dos mil y dos mil 500 defensores ambientales. Esa cifra corresponde al operativo previsto para los municipios, no al número de asistentes a La Marquesa.
El partido reporta, además, 19 gobiernos municipales, nueve diputados locales y diez federales. La representación institucional explica su peso dentro de la coalición, aunque requiere distinguirla de su votación propia.
En la elección de diputados locales de 2024 obtuvo 715 mil 896 votos, más del doble de los 355 mil 903 registrados en 2021. Pese a ese crecimiento, terminó en quinto lugar por sufragios para el Congreso mexiquense. Su posición parlamentaria fue distinta: se convirtió en la segunda bancada.
La distinción importa para valorar la autonomía que plantea. Una parte de sus posiciones procede de candidaturas compartidas y otra de incorporaciones posteriores. Competir separado de Morena pondría a prueba cuánto de ese respaldo puede conservar bajo sus propias siglas.
La siguiente disputa será municipal
El nombramiento de los defensores abre una etapa de consultas, evaluación de perfiles y decisiones sobre coaliciones. La dirigencia busca llegar a esas conversaciones con información de los municipios y aspirantes capaces de disputar las candidaturas.
Al terminar la ceremonia, los reconocimientos levantados frente a los dirigentes dieron paso a saludos, conversaciones y fotografías. Los nuevos responsables territoriales buscaron acompañamiento para el trabajo que emprenderán en sus comunidades.
El Verde salió de La Marquesa con respaldo nacional para Couttolenc y una estructura a la que deberá poner a trabajar. Su siguiente desafío será traducir esa convocatoria en candidaturas, acuerdos y votos. Morena tendrá enfrente a un aliado que quiere negociar con más fuerza y que se reserva la posibilidad de competir.


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