«Estamos olvidados», pobladores exigen atender carencias sociales en Ixtapan del Oro

«Estamos olvidados», pobladores exigen atender carencias sociales en Ixtapan del Oro
El municipio se enfrenta a la falta de empleos y apoyos para cultivar alimentos en el campo

“Somos uno de los municipios del sur poniente, olvidados por el gobierno estatal y federal. En las comunidades, sí hay mucha extrema pobreza, se puede decir que porque no hay una manera de obtener empleo y la gente a veces tiene que emigrar”, expresó con preocupación Elián Domínguez Casimiro, el tercer regidor de Ixtapan del Oro.

Él es responsable del área de pueblos indígenas y accedió a hablar con AD Noticias para explicar la situación de pobreza que viven.

Y es que Ixtapan del Oro es el municipio más pobre del Estado de México. De acuerdo con el CONEVAL,  el 80.9 por ciento de la población vive en pobreza y el 18.5 por ciento vive en pobreza extrema. Esto quiere decir que 6 mil 875 personas viven con serias carencias sociales.

Estamos olvidados. Foto: Daniel Rodriguez.

Para Elían Domínguez, la situación es aún peor, pues considera que la extrema pobreza llega a casi el 70% de la población. Esta situación se agudizó durante los dos años de pandemia que golpearon aún más las condiciones de vida de los pueblos.

“Es muy difícil porque no todos tienen la posibilidad de satisfacer las necesidades de su familia. Existe mucha pobreza en la comunidad de Los Gallos, Milpilla, Peña Colorada, Santelmo y Miahutlán”, señala.

Las dificultades en las comunidades con más pobreza en Ixtapan del Oro

“Hoy el turismo no baja porque los accesos están [mal], es un problema grave. Además, en el caso de la luz creo que tenemos un problema grave, en todo el municipio sufrimos mucho por la electricidad. No puede tronar un rayo porque la luz se va, a veces nos pasamos hasta quince días sin la energía”, explica Elían Domínguez, otra de las problemáticas que atraviesa el municipio.

En el área de la agricultura, las dificultades son la falta de infraestructura para el riego y el apoyo técnico:

“Lo que vive la ciudad no lo vive el pueblo o la comunidad. Tristemente, nos toca pagar a veces lo básico más caro, un kilo de jitomate llega a estar en 35, hasta 45 (…). Tenemos un municipio rico en cuanto a clima, pero creo que nos hace falta mucha asesoría. Algunos técnicos que puedan venir, porque aunque se quiera y se tenga la voluntad, no se tiene la capacidad para, por ejemplo, elaborar un invernadero de jitomate. Hace falta el asesoramiento de un técnico”.

Su balance coincide con el del delegado de la comunidad indígena de Miahutlán de Hidalgo –una de las zonas más pobres–:

“A veces no tenemos lo suficiente para captar del agua y de eso meter tubería. Nos falta el recurso para comprar las tuberías, nosotros hemos sido siempre participativos, pero no podemos mover el agua”.

Pueblos indígenas los más afectados

En las zonas con más pobreza en Ixtapan del Oro viven los últimos hablantes del mazahua. De acuerdo con la plataforma Data México, de los casi 7 mil habitantes, apenas 99 mantienen su lengua originaria.

“Soy de la comunidad de Miahuatlán, una comunidad indígena. Tristemente, [hay desinterés] del gobierno. Creo que a pesar de que somos una comunidad indígena, esa raíz mazahua se ha ido deteriorando por falta de información. Hemos sido discriminados, [nos dicen] que somos indios. Nuestros abuelos se sintieron ofendidos y ellos ya no nos inculcaron como tal el dialecto o la lengua mazahua porque ellos sentían que eran golpeados o maltratados por ser indígenas”.

Pese a que la cultura originaria del municipio se encuentra al borde de la extinción, para el tercer regidor no existe el apoyo básico de la enseñanza bilingüe en las escuelas, otro ejemplo del olvido por parte de las autoridades del Edomex.

“Creo que el gobierno no le ha puesto interés como tal, porque no trae un maestro bilingüe a las escuelas, que nuestro dialecto como comunidad Mazahua se siga alimentando (…). San Martín, La Mesa, Santelmo, Miahutlán y el ejido de Miahutlán son originarios mazahuas, que se tienten un poco el corazón y nos atiendan”, concluyó.