La informalidad laboral volvió a crecer en México durante mayo de 2026 y ya afecta a más de la mitad de la población ocupada. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.2%, superior al 54.9% registrado en mayo de 2025. Esto significa que 33.4 millones de personas desempeñaban alguna actividad económica sin acceso pleno a la seguridad social o bajo esquemas laborales considerados informales.
El incremento ocurrió mientras el país registró un crecimiento en el empleo total. La población ocupada alcanzó 60 millones 405 mil 447 personas, un aumento anual de 437 mil 802 trabajadores. Sin embargo, parte de esos nuevos empleos se concentró en actividades del sector informal, donde los trabajadores suelen desempeñarse en micronegocios que no cuentan con registros administrativos ni operan como empresas formalmente constituidas.
El INEGI precisa que el sector informal forma parte de la informalidad laboral, pero no son conceptos idénticos. Mientras la informalidad laboral incluye a todas las personas que trabajan sin protección laboral o en condiciones de vulnerabilidad, el sector informal se refiere exclusivamente a quienes laboran en unidades económicas no registradas. Durante mayo, este indicador pasó de 28.8% a 30.3%, lo que refleja un crecimiento de este tipo de ocupaciones.

En paralelo, la tasa de informalidad laboral también registró un incremento al pasar de 54.9% a 55.2%, equivalente a 33.4 millones de personas.
La tasa de condiciones críticas de ocupación pasó de 36.3% a 38.7%, indicador que considera a las personas que trabajan bajo condiciones inadecuadas por el tiempo laborado, los ingresos percibidos o una combinación de ambos factores. En contraste, la subocupación mostró una ligera disminución al pasar de 7.1% a 7.0%, con una población de 4.2 millones de personas que manifestaron la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas para mejorar sus ingresos.
Por sectores económicos, los mayores incrementos en la ocupación se registraron en restaurantes y servicios de alojamiento, con 404 mil trabajadores más; comercio, con 323 mil; servicios diversos, con 253 mil; e industria manufacturera, con 167 mil personas adicionales.
En contraste, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca perdió 403 mil ocupados, mientras que los servicios profesionales, financieros y corporativos disminuyeron en 151 mil trabajadores y el sector de gobierno y organismos internacionales redujo su plantilla en 118 mil personas.


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