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La Familia Michoacana, 15 años sembrando amapola y terror en Edomex

La reciente emboscada en la que murieron 13 policías en Cotepec Harinas se atribuye a este grupo delincuencial como supuesta venganza a un operativo de decomiso de autos y armas

En la entidad mexiquense, según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional, La Familia Michoacana sigue teniendo presencia, especialmente en los municipios del sur. Según información publicada en Animal Político “hay dos grandes cárteles en disputa por el territorio: La Familia Michoacana, con dominio mayoritario en el sur del estado -en colindancia con Guerrero, Morelos y Michoacán-, y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que pelea el control en el Valle de México, esto es, en los municipios que rodean a la CDMX, y en el oriente”.

Cuando La Familia Michoacana comenzó a operar el gobernador de la entidad era Enrique Peña Nieto, el comisionado de Seguridad Pública del Estado de México era Wilfrido Robledo Madrid. Ya en el sexenio de Eruviel Ávila Villegas, dos narcomensajes fueron dirigidos al gobernador, en los que se acusaba a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de tener nexos con el crimen organizado, uno de ellos mencionaba: “Señor Gobernador, abra los ojos. El Grupo de Inteligencia de la SSC y un mando están recibiendo dinero de los Caballeros Templarios” y el otro: “Señor gobernador abra los ojos, el grupo de inteligencia de la SSC así como su mando recibe dinero de Los Caballeros Templarios y no les vamos a dejar la plaza, si quieren aquí los van a tener. Ellos han provocado los muertos que han habido y habrá diario. Atentamente La Familia Michoacana”.

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El mando de seguridad mexiquense era Salvador Neme, susutituido luego por Rocío Alonso Ríos como secretaria de Seguridad Ciudadana y luego por Damián Canales.

En la entidad se han registrado diferentes enfrentamientos: el 2 de junio de 2020, una emboscada en la carretera Temascaltepec-Valle de Bravo dejó como saldo un comandante muerto y cuatro lesionados. La tarjeta informativa que emitió la Fiscalía General de Justicia mexiquense (FGJEM) señalaba que los elementos de la policía estatal se encontraban en la zona para disuadir bloqueos carreteros derivados de la detención de José Luis “N”, a quien se le identificó como un líder de la Familia Michoacana en Valle de Bravo.

En San Simón de Guerrero hubo otro ataque: un convoy de fuerzas estatales y federales que regresaba de un operativo en Amatepec fue atacado el seis de julio, en la carretera Toluca-Ciudad Altamirano; el 12 de julio de 2020, Abel González Rojas, policía del área de investigación de la FGJEM y sus dos hijos menores de edad fueron asesinados a balazos en la comunidad de Yebucivi, en Villa Victoria.

Además de las amenazas con narcomantas, el grupo delictivo ha ejercido un desmedido poder desde hace más de 15 años, se resume que, inlcuso, tienen ingerencia en la elección de autoridades miunicipales.

La Familia tiene presencia en 55 de los 125 municipios de la entidad y el grupo está liderado por los hermanos Hurtado Olascoaga: Johnny, alias “El Pez” o “El Mojarro”, y José Alfredo, alias “El Fresa” o “El Feyo”, quienes son considerados como los delincuentes más buscados de la entidad y por cuya información que lleve a su captura se ofrece recompensa.

Actualmente, el sur del estado es asediado por La Familia, cuyos integrantes controlan precios a través de la extorsión a pequeños empresarios para que compren los productos y bienes a proveedores específicos, presuntamente ligados al grupo criminal, realizan extorsiones y cobran derecho de piso.

La reciente emboscada en la que murieron 13 policías en Cotepec Harinas se atribuye a este grupo delincuencial como presunta venganza a un operativo de decomiso de autos y armas, no obstante existen otros ataques como el sucedido en 2008, cuando fue asesinado Salvador Vergara, alcalde de Ixtapan de Sal, amigo de Enrique Peña o el acontecido en 2018, cuando Eduviges Nava, alcalde de Zacualpan, fue ejecutado.

El inicio de La Familia Michoacana

La presencia del narcotráfico en Michoacán es antigua; es en la colindancia entre el Estado de México, Guerrero y Michoacán donde desde hace muchos años, se vive una violencia recurrente: una guerra declarada entre cárteles y también contra la población, que es receptora del terror y la intimidación de grupos delincuenciales como La Familia Michoacana.

Según información publicada en InSight Crime, “Michoacán ha sido durante mucho tiempo la sede de traficantes y productores de drogas, un lugar donde los agricultores más pobres cultivan marihuana y amapola, la materia prima de la heroína”. Eduardo Guerrero Gutiérrez, en “La dictadura criminal” menciona que “las primeras referencias a cultivos de amapola y marihuana en Michoacán datan de 1950, cuando éstos complementaban la siembra de frijol, maíz y aguacate, y se ubicaban en las regiones de Tierra Caliente, la sierra y la costa michoacanas.”

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Para los años ochenta en el territorio se sembraba, pero del procesamiento y la exportación se encargaban otros grupos; con el declive de los cárteles colombianos hubo una expansión, surgió entonces el grupo Los Valencia, de Armando Valencia, que luego se llamó Cártel del Milenio, apagado por Los Zetas en conjunción con Osiel Cárdenas, del cártel del Golfo, y un grupo criminal denominado La Empresa.

Nazario Moreno y Jesús Méndez, quienes fueron líderes de La Empresa, fundaron a La Familia Michoacana a mediados de 2006 para expulsar a Los Zetas de Tierra Caliente, según el texto de Eduardo Guerrero, Servando Gómez “La Tuta” fue clave en la estrategia utilizada por la Familia Michoacana, pues propició una relación cercana a las comunidades, con un discurso que prometía la liberación de la opresión de Los Zetas, y además construyó una red con policías municipales y servidores públicos.

Nazario Moreno y Jesús Méndez, quienes fueron líderes de La Empresa, fundaron a La Familia Michoacana a mediados de 2006 para expulsar a Los Zetas de Tierra Caliente

La guerra contra el narco de Calderón

En 2006, Felipe Calderón declaró la llamada “guerra contra el narco”, en Michoacán, siete mil elementos policiales y de las fuerzas armadas llegaron al territorio con la intención de evitar enfrentamientos entre los grupos delincuenciales y, si bien estos disminuyeron en los siguientes años, las rivalidades continuaron y la violencia se recrudeció, tal como sucedió en el “granadazo” del 15 de septiembre de 2008.

En 2009 fue detenido el hijo de La Tuta y las operaciones militares hicieron algunos decomisos y detenciones. La respuesta de La Familia Michoacana fue la violencia, como sucedió con la ejecución de 12 policías federales el 13 de julio de 2009.

En ese mismo año se dio el operativo conocido como “Michoacanazo”, en el que se encarceló a 11 presidentes municipales y 18 oficiales policiales, así como un empresario y un juez, todos fueron liberados tiempo después.

Tregua y desaparición

Al año siguiente la Familia anunció una “tregua”, el 10 de diciembre la Policía Federal acorraló a Nazario Moreno en Apatzingán, circuló la versión de que éste había muerto. En enero de 2011, la Familia anunció su disolución, sin embargo, el grupo Los Caballeros Templarios ya estaba conformado y continuaría con las “actividades sociales” de La Familia. El otro lider de La Familia, “El Chango” Méndez, continuó con lo que quedó hasta el el 21 de junio, que fue detenido.

La presencia de La Familia nunca desapareció, los lazos se mantuvieron y crecieron, especialmente hacia dentro de las instituciones, circularon algunas grabaciones que mostraban la participación de los grupos delincuenciales en las elecciones, ya fuera en aportación económica para campañas o en la obstaculización de actividades proselitistas o bloqueos carreteros.

Los enfrentamientos

En 2012, el Cártel Jalisco Nueva Generación hizo su aparición en Michoacán, en parte para combatir a Los Caballeros Templarios. El conflicto entre otros grupos llevó a La Familia a diversificarse en otras actividades criminales, “particularmente distintas modalidades de extorsión, incluyendo el cobro de piso”. El documento de Guerrero Gutiérrez señala que “se tienen reportes de que a principios de 2010 La Familia Michoacana organizó una `asamblea´ para solicitar a los productores de aguacate que contribuyeran a sufragar los costos de la lucha contra Los Zetas”.