De la pobreza a la indigencia en Toluca, la trágica historia de ‘Lolo’

De la pobreza a la indigencia en Toluca, la trágica historia de 'Lolo'
Nació en 1936 en Atlacomulco; vivió una infancia llena de altibajos y violencia que lo orillaron a vivir en la calle

“Lolo” es una persona que vive en la indigencia desde hace más de 30 años en Toluca. En este tiempo ha visto y vivido lo peor de la sociedad. Pobreza, adicciones y violencia son parte de su trágica vida.

Su historia ha sido construida por la investigadora y activista Elizabeth Mejía en su tesis Biografías de indigentes, el camino a la exclusión social. El trabajo busca visibilizar este y otros casos para despertar la empatía de la sociedad.

Ahí se narra la tragedia que vivió “Lolo” cuando su esposa murió, sus problemas de alcoholismo, y ser golpeado, quemado, denigrado y atropellado en las calles.

Los primeros años de “Lolo”

“Lolo”–como comúnmente se le conoce– nació en 1936 en Atlacomulco, Estado de México. Vivió una infancia llena de altibajos y problemáticas familiares. En su infancia, estuvo envuelto en un ambiente de violencia ejercida por su padre, pobreza y adicciones.

Durante los primeros años de su vida vio cómo su padre sufría de alcoholismo. Esta situación no le permitía tener trabajos estables y orilló a la familia a involucrarse en actividades informales. Desde los seis años, “Lolo” comenzó a vender dulces en las calles. Después, cuando tenía 10 años, trabajó en el campo para ayudar a su familia.

Desde temprana edad se enfrentó a situaciones de pobreza extrema y marginalidad. La situación económica de su familia era muy precaria y no les permitía un avance dentro de la escala social.

Debido a las limitantes que tuvo durante su infancia, en su adolescencia también se empleó en el sector informal. No tuvo la oportunidad de estudiar más que hasta tercer año de primaria, por lo que no se desarrolló en aspectos profesionales.

La tragedia que lo llevó a la indigencia

A los 17 años, conoció a quien fue su esposa durante 30 años. Sin embargo, a los 51 años, le diagnosticaron cáncer y dos años más tarde perdió la vida. Hecho profundamente triste para “Lolo”, pues significó una gran pérdida que lo llevó a un estado de depresión severa. Por ello, se refugió en el alcoholismo, enfermedad heredada por su padre.

Al encontrarse en una situación de adicción severa y al no contar con la presencia y apoyo de su esposa, comenzó a excluirse de su familia y de la sociedad. Pasa días enteros en la calle alcoholizado y sin tener conciencia social y moral de sus actos.

Él le relató a Elizabeth que lo que recuerda de su vida anterior a la indigencia fue el último día que estuvo en su casa. Decidió salir alcoholizado de ella sin rumbo alguno y caminó por días hasta finalmente llegar a Toluca. Una ciudad donde no tenía ningún tipo de vínculo social o familiar y donde no contaba con los recursos económicos para continuar su vida normal.

Hace más de 30 años que vive en situación de indigencia en Toluca

“Lolo” actualmente tiene 36 años en situación de indigencia, duerme en las calles de diferentes puntos de la ciudad de Toluca, como Pino Suárez, a la altura de las Torres.

Su principal dificultad es la violencia. Una de las experiencias más traumáticas que vivió fue cuando un grupo de jóvenes –sin justificación alguna– se acercaron a él en diferentes ocasiones con intenciones de lastimarlo. Incluso intentaron matarlo.

A «Lolo» lo han golpeado gravemente, le rosearon gasolina e intentaron prenderle fuego y también le arrojaron agua caliente mientras dormía.

A mediados de 2018, sufrió un accidente en el que estuvo involucrado un camión de pasajeros del transporte público y que le trajo consecuencias graves a su salud, pues tuvo que ser trasladado al hospital Adolfo López Mateos en calidad de inconsciente.

En la actualidad y pese a su avanzada edad, sigue viviendo en las calles.