Tres postales del poder mexiquense

Tres escenas que exhiben el contraste entre discurso y realidad: infancia vulnerable, autoridad sin diálogo y finanzas al servicio de la deuda.
abril 30, 2026
  • Niñez en discurso
  • El parque que llegó con toletes
  • El negocio perfecto
  • El filtro en Morena

Niñez en discurso

En vísperas del 30 de abril, la Legislatura mexiquense desempolva la conciencia: tipificar la explotación laboral infantil con penas de hasta nueve años. Iniciativa correcta, sí… pero aún eso: iniciativa. Mientras se discute si se aprueba o no, los datos ya son estructurales: en varios municipios del estado, entre 10 y 12% de menores trabaja en condiciones de riesgo, y en el sur supera ese umbral. El Estado llega tarde a un fenómeno normalizado y pretende corregirlo desde el Código Penal lo que incubó desde la omisión. Peor: reconoce que muchas veces ocurre en el entorno familiar. Así, el Día del Niño se conmemora con una promesa legislativa que todavía no existe en la realidad, mientras miles de niños siguen trabajando. Entre el discurso y la vida cotidiana, la infancia sigue esperando gobierno.

El parque de los toletes

En Naucalpan, el gobierno municipal decidió “rescatar” el espacio público como suele hacerlo el poder local: sin consultar y con policías. El proyecto “Fábrica de Sueños” promete áreas verdes y convivencia para miles, pero arrancó con vecinos inconformes, al menos ocho detenidos y escenas de uso de la fuerza documentadas. El problema no es el parque, es el método: se habla de participación, pero se actúa con imposición. Se niega la privatización, pero se llega con maquinaria antes que con diálogo. Ahí se rompe la narrativa: el mismo gobierno que presume tejido social lo desgarra cuando la comunidad se organiza. No es un conflicto urbano, es un reflejo de poder. Y a Isaac Montoya, hay que decirlo, demasiado pronto le salió lo autoritario.

El negocio perfecto

El Estado de México pagó en 2025 más de 5 mil 900 millones de pesos solo en intereses de su deuda: alrededor de 347 millones de dólares por el simple privilegio de deber dinero. En términos reales: casi un millón de dólares diarios, puntuales, sin fricción, transferidos a cuentas de BBVA, Banamex, Santander, Banorte y Banobras. Un negocio perfecto: riesgo mínimo, cliente cautivo y flujo garantizado por los impuestos de millones. Al ciudadano se le exige disciplina fiscal; a la banca se le paga con exactitud matemática. La deuda se administra, pero no se reduce; se paga, pero no se extingue. ¿Quién gobierna realmente las finanzas del Estado: el gobierno o sus acreedores? Porque visto así, más que deuda pública, parece renta permanente.

Andy en la tablita

Los cambios en la dirigencia nacional de Morena arrancan el 3 de mayo, pero no terminan ahí. Es solo el primer corte. Andy López Beltrán lo pasó, pero el segundo es otro juego. En las apuestas del poder, los momios no le favorecen. El apellido abre la puerta, pero no garantiza quedarse. Lo que sigue se define en acuerdos y resistencias internas. ¿Le alcanza? Está por verse.

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