Punk por siempre, 30 años de resistencia en Toluca y Metepec

Punk por siempre, 30 años de resistencia en Toluca y Metepec
El punk en Toluca y Metepec lleva 30 años de resistencia. Nació en las periferias para hacer frente a las condiciones de marginación

José Agustín dice en su libro La Contracultura en México de 1996 que “la contracultura abarca toda una serie de movimientos y expresiones culturales, usualmente juveniles, colectivos, que rebasan, rechazan, se marginan, enfrentan o trascienden la cultura institucional”. Esta generación de pensamientos “nuevos” funcionan para evolucionar aspectos trascendentales dentro de una sociedad. Pensar y tener posturas que promueven la transformación de una comunidad, una localidad, un tiempo específico en la historia de la humanidad, es en sí mismo un síntoma de cambio y ahí vive el punk.

El punk, un movimiento radical

En los años 80 llegó el movimiento Punk a México después de que se popularizó en el Reino Unido y Estados Unidos. La directora de cine experimental Sarah Minter dice en el documental “México Capital Punk» que quienes trajeron el movimiento al país fueron personas que tenía posibilidades de viajar al extranjero.

Entre ir y venir traían consigo discos, looks, libros, además de un elocuente discurso que señalaba que las cosas debían cambiar. Pues si bien el rock-rock and roll ya tenía un estatus y las ganancias eran exponenciales con bandas tan famosas como The Beattles, el punk llegó a destrozar los sonidos melódicos y las letras que estaban de moda en aquellos años.

“La música –además de ser primitiva, básica y de llenarte de alguna forma con esta ira que profesamos todes– tenía los mensajes que yo me había acostumbrado a escuchar en otros repositorios […]. En el punk me gustó que el asunto era más radical, más comprometido”, comenta Cecila Juárez, locutora de Radio Mexiquense. Ella ha difundido la música punk en diferentes etapas de su estancia por la radio pública.

Desde hace 40 años, el Centro Cultural de Chopo fue pilar para adquirir todo tipo de material que estuviera relacionado con nuevas formas musicales como lo fue el punk en ese momento. Gracias a la cercanía entre Toluca y la ahora CDMX, hubo quien tomó esta postura tan personal, que comenzaron a generar –además de cambios en su entorno– bandas musicales. Así es como en Toluca, Metepec y San Cristóbal Huichochitlán se formaron las primeras agrupaciones de punk.

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Un mismo objetivo

Raúl Rock –exintegrante de Orines de Puerco– y Héctor –actual vocal de Desahogo Personal– coincidieron con una misma persona: Lalo, actual bajista de Desahogo Personal. Lalo vendía caseettes y discos en la Terminal de Toluca.

Conocí a Lalo, él también tenía un puesto de casettes en aquel tiempo y se corrió la voz cuando se hacía el Mercado Juárez choncho en la terminal. Hay una persona que vende material que no puedes conseguir así tan fácil», relata Héctor, quien lo conoce desde hace más de dos décadas.

Aquel lugar no solo funcionó para comprar música, sino también fue parte importante para gestionar proyectos que, hasta el día de hoy, siguen vigentes.

“Por medio de reuniones, por decir, en este caso de toquines, empezamos a hacer un poquito de fiesta, pero de ahí ibas tomando más conciencia y fuimos conociendo gente de otros lados”, dice Lucas, integrante de Nu Boxte, banda originaria de San Cristóbal Huichochitlán que comenzaron a tocar en su lengua materna: Otomí.  

«Los toquines, acá entre bandas, comenzaron a popularizarse de tal manera que llegaron nuevos integrantes, comunidad más joven que se interesó por el movimiento. Ahí encontré un no-lugar«, añadió Lucas.

Punk en Toluca y Metepec: el curso de la unión

Para los años en que estas agrupaciones dejaron claro que llegaban para quedarse, la libertad de expresión en México era limitada, pues los punks eran perseguidos por la policía por su forma de vestir. Al mismo tiempo, grupos sociales como el Ejército de Liberación Nacional (EZLN) –fundado en 1983– empezaban a intensificar sus movilizaciones por la República Mexicana.

Durante la década de los ochenta, los presidentes de México fueron José López Portillo, Miguel de la Madrid y Salinas de Gortari. Con quienes llegó la privatización de bienes e industrias nacionales y una crisis económica.

Entre estos acontecimientos nacionales, los punks de Toluca y Metepec decidieron ser partícipes y –como muchos otros jóvenes– apoyaron al EZLN cuando estuvo en el Estado de México. No solo se movilizaron asistiendo a eventos, también lo hicieron creando medios para difundir sus ideales.

Los Fanzines –que hasta el día de hoy crean chicas que pertenecen a los colectivos como “Rabia” e “Irrealidad”– fueron fundamentales no solo para expresar ideas o pensamientos, sino también para darse a conocer en el resto de la República. Las letras de canciones eran protestas escritas en este medio de comunicación que llegaban, incluso, a oídos internacionales.

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Los eventos dentro de la escena como proyecciones de cine, lectura de escritos hechos por la misma banda, pláticas de temas específicos, forman también parte del itinerario punk de antaño y actual.

Las mujeres y el punk

Hablar de mujeres dentro del movimiento punk es reconstruir también desde el pasado. Eddie Pinetti, integrante de la banda Odio, explica “… Si a muchos hombres nos costaba en las casas que en la familia nos aceptaran, ahora imagínate a las chicas. Romper con el molde tradicional de la mujer que es de casa o debe trabajar y que se integre a lugares donde había solo hombres es difícil”.

Artemisa y Vicky, ahora Natas, Yuni, Ale, Diana, la Morris y muchos otros nombres, figuran en la escena como entes importantes y creadoras de contenidos, pero mucho más importante, de consciencia para el movimiento punk. Ellas merecen un solo reportaje.

Punk por siempre en Toluca y Metepec

Después de 30 años en la escena, los punks de Toluca y Metepec siguen haciendo toquines. Además, construyen una familia que creció con el insistir, la disciplina y reconocimiento entre unos y otros. Una generación con 3 décadas de respaldo, historias de personajes importantes que colgaron sus guitarras y sus bajos, que nos observan desde el suelo, pero que siguen en la memoria de todos. Amigos pilares que empujaron a varios a tratar de dejar huella con acciones sin olvidar la razón por la que se sienten parte de este movimiento. Porque resistir es un camino, la vida, tus convicciones y consciencia es: ¡¡SER PUNK!!