El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) ha recibido algunas denuncias por presunta violencia política de género, pero hasta el momento varias han concluido sin responsabilidad y diez están en proceso de revisión.
En redes sociales han surgido quejas sobre al menos dos candidatos: Oscar Sánchez García, candidato del PRI a presidente municipal para Almoloya de Juárez, quién hasta febrero era deudor alimentario, de acuerdo con una constancia del Registro Civil.
Te puede interesar: Comienzan campañas electorales, sin sana distancia, en #Edomex2021
También contra Victorino Sánchez Samaniego, candidato a Santiago Tianguistenco del PT y sus aliados de Morena y Nueva Alianza. Fue acusado de agresor y de deudor alimentario en redes sociales. Fue sentenciado por violencia familiar en 2017 y en 2018 condenado a prisión, pero se le conmutó por una multa. También fue sentenciado por deudor alimentario en marzo de este año.
El Instituto Electoral explicó que no puede negar el registro a ningún candidato, ni candidata mientras la sentencia no cause Estado, ni exista una resolución firme, y hasta el momento no tienen información de ninguna resolución que haya quedado firme.
El órgano electoral admitió que han recibido quejas por presunta violencia política: algunas se han concluido sin responsabilidad y hay otras pendientes en las que no se pueden expresar porque siguen en trámite.
Incluso, explicó, con una resolución la persona podría impugnar y hasta que no quede firme la resolución podrían definir.
Por ahora, tienen 10 quejas en proceso que son analizadas y en breve determinarán si existe o no responsabilidad.
El artículo 119 constitucional del Estado de México precisa impedimentos para ser candidata o candidato a integrante de ayuntamiento a legisladores, entre ellos: no estar condenada o condenado por sentencia ejecutoriada por el delito de violencia política contra las mujeres en razón de género.
Tampoco estar inscrito o inscrita en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos, ni estar condenada o condenado por sentencia ejecutoriada por delitos de violencia familiar, contra la libertad sexual, ni de violencia de género.



Síguenos