El gobernador del estado Eruviel Ávila Villegas regresó rodeado de guaruras a su tierra natal que padece una de las peores crisis de seguridad, y lo hizo para repartir despensas entre los habitantes mas pobres cuando falta menos de un año para las elecciones.
Acompañado de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, inauguró el comedor número mil como parte del programa Cruzada Nacional Contra el Hambre, activo desde enero del año pasado.
En los últimos días Ecatepec fue señalado internacionalmente como foco rojo por el Departamento de Seguridad de Estados Unidos, quien emitió una alerta a sus ciudadanos para evitar viajar a esta ciudad, entre otras del Edoméx, debido a la “amenaza que representa para la seguridad” ocasionada por grupos de crimen organizado.
La organización Alto al Secuestro, reveló que en lo que va del año ocurrieron 110 secuestros en esta región y señaló a la tierra del gobernador como una de las zonas donde más raptos han ocurrido.
Más relajado y en presencia del subsecretario de Desarrollo Social, Ernesto Nemer Álvarez; el delegado de la Sedesol en la entidad, Fernando Alberto García Cuevas; el presidente de la Junta de Coordinación política, Aarón Urbina Bedolla y el presidente municipal, Pablo Bedolla López.
Ávila villegas aprovechó para hacer público el rechazo al reto que le lanzó el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, para vaciarse encima una cubeta con agua helada.
La campaña conocida como Ice Bucket Challenge, consiste, para quien acepta el desafío, en mojarse y donar 10 dólares a una organización que investiga sobre la esclerosis lateral amiotrófica, en caso de no aceptar, se pagan 100 dólares, el gobernador optó por a segunda opción.


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