Serrano articula, Gordo aparenta

La influencia de Daniel Serrano en Morena, las apuestas electorales de Máynez y la reorganización eruvielista en el Verde marcan la disputa política mexiquense
noviembre 2, 2026

■ Los proveedores de siempre
■ La mudanza eruvielista al Verde
■ Máynez: la escala mexiquense
■ El aplauso de la cloaca
■ Serrano articula, Gordo aparenta


Serrano articula, Gordo aparenta

La interlocución de Daniel Serrano con Ariadna Montiel tiene mayor relevancia política que la presidencia estatal que presume Adán Gordo. Como enlace entre Delfina Gómez y la dirigente nacional de Morena, el alcalde de Cuautitlán Izcalli ocupa una posición sostenida por la confianza y la capacidad de articular entendimientos. Allí se reconoce la distancia entre el organigrama y las relaciones que dan dirección efectiva al partido. Gordo puede invocar el estatuto que lo habilita provisionalmente para encabezar el comité; esa disposición, por sí sola, no le confiere ascendencia sobre los grupos. Frente a la interlocución de Serrano, su presidencia adquiere un carácter apenas decorativo: mucha investidura para tan escasa gravitación. Los estatutos distribuyen atribuciones; el poder se reconoce en la capacidad de incidir.


El aplauso de la cloaca

Que desde las cloacas mediáticas hablen mal de Horacio Duarte, José Luis Cervantes y Cristóbal Castañeda es una buena señal. Preocupados deberían estar si desde allí los elogiaran: los colocaría del mismo lado. El secretario general de Gobierno, el fiscal y el secretario de Seguridad seguramente entienden esa lógica y reciben la embestida con una sonrisa. La hostilidad de ciertos adversarios puede ser una distinción; su beneplácito, una vergüenza. Hay voces cuyo reconocimiento compromete más que sus insultos, porque sus simpatías permiten reconocer qué intereses consideran propios y a quiénes identifican como aliados. En política también importa desde dónde viene el golpe. Lo inquietante sería merecer el aplauso de la cloaca.


Máynez: la escala mexiquense

El proyecto de Jorge Álvarez Máynez en el Estado de México se entiende mirando tres elecciones por delante. La ruta que se perfila es alcanzar al menos 15 por ciento de la votación en 2027, disputar la gubernatura en 2029 y convertir al Edomex en una plataforma de apoyo para pelear por la Presidencia en 2030. En ese diseño, el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano aparece como la apuesta para competir por el gobierno estatal. Su trabajo de organización adquiere así una intención precisa: convertir reconocimiento público en presencia municipal, operadores y votos. El primer examen será en 2027, cuando habrá que demostrar cuánto del entusiasmo naranja puede sostenerse en las urnas. Después vendría la gubernatura, con toda su importancia propia y su peso en la siguiente elección nacional. Máynez está haciendo cuentas para tres citas electorales; los demás harían bien en advertirlo.


La mudanza eruvielista al Verde

Eruviel Ávila entendió que se puede perder el gobierno y abandonar el PRI sin renunciar al negocio de la política. El Verde le ofrece candidaturas, representación y acceso a la coalición gobernante; su grupo aporta operadores, relaciones territoriales y capacidad de financiamiento. Erasto Martínez, Alfredo Torres, Adrián Fuentes, Cruz Juvenal Roa, Indalecio Ríos y Tanya Rellstab, entre otros muchos, encontraron con Pepe Couttolenc espacio para seguir jugando. La especialidad de Eruviel es electoral: sabe que una estructura cuesta, que mantenerla activa exige recursos y que dispersarla equivale a perder poder. El traslado permite conservarla y ponerla a trabajar bajo otras siglas. Couttolenc gana músculo para negociar con Morena; los eruvielistas, una vía para disputar posiciones sin pasar por el PRI de Alejandro Moreno. Todos encuentran utilidad en el acuerdo, aunque las cuentas se ajustarán cuando lleguen las candidaturas. Porque quienes ponen recursos y operadores suelen tener ideas bastante precisas sobre quién debe aparecer en las boletas. El Verde abrió la puerta; los recién llegados también querrán decidir cómo se acomoda la casa.


Los proveedores de siempre

En el IEEM, los Hernández Casillas han visto pasar más presidentes que obstáculos. Cinco presidencias y alrededor de 64.1 millones de pesos adjudicados a cuatro empresas vinculadas con ellos dan una idea de la duración de esas relaciones. Antes de Amalia Pulido, Formas Finas y Materiales y Seriplast de México ya habían obtenido 34.1 millones, según los contratos identificados entre 2009 y 2021. Con ella, entre 2023 y 2025, Cajas Graf, Corporativo Zeg y Formas Finas recibieron otros 30 millones. Son adjudicaciones identificadas, no pagos comprobados, y la cuenta todavía no incorpora los antecedentes de 1999 y 2005. El negocio venía de atrás y encontró continuidad en la actual administración. Pasaron Norberto Hernández Bautista, Jesús Castillo Sandoval, Pedro Zamudio Godínez y Laura Daniella Durán Ceja; llegó Pulido y las empresas vinculadas con los mismos intermediarios siguieron obteniendo contratos. Para durar tanto hay que entender muy bien cómo funciona una institución. O que la institución funcione muy bien para uno.

También te puede interesar: ¿Por qué permanece López Corral?

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos

Te recomendamos