El PAN pide visas y Toluca reaparece en el mapa

El alcalde reposiciona a la capital mexiquense tras la crisis del PRI a la par que Anuar Azar propone evaluar candidatos con filtros migratorios de Estados Unidos
mayo 28, 2026

■ El PAN ya pide visa americana
■ Tonanitla hizo el ridículo regional
■ Macarena vive en precampaña permanente
■ Tecámac reparte diezmos con dinero público
■ Ricardo reposiciona a Toluca en el mapa nacional


La oposición que pide visas

Vaya nivel de extravío ideológico el del dirigente panista Anuar Azar, que ahora propone prácticamente revisar la visa estadounidense de quienes aspiren a cargos públicos. La declaración no solo fue desafortunada; revela una forma profundamente subordinada de entender la legitimidad política. Como si la validación democrática ya no proviniera del pueblo mexicano sino de los filtros migratorios de Washington. El desliz tiene carga simbólica: una derecha mexicana incapaz de construir autoridad moral propia termina buscando certificados de confiabilidad en el extranjero. La propuesta además exhibe un problema más profundo: el vaciamiento intelectual de una oposición que, sin proyecto social ni narrativa nacional, recurre al aplauso fácil del clasemedierismo aspiracional. Porque en el fondo el mensaje parece ser este: si Estados Unidos te deja entrar, entonces eres confiable. Curiosa forma de patriotismo. Sobre todo viniendo de actores políticos que se llenan la boca hablando de soberanía, institucionalidad y defensa nacional.

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Tonanitla y el ridículo regional

El conflicto entre Tonanitla y Tecámac por terrenos cercanos al AIFA dejó muy mal parado al alcalde de Tonanitla. Mientras se disputa control territorial, plusvalía y desarrollo alrededor del aeropuerto, el edil convirtió un asunto jurídico y político en show de pueblo. Gritos, desplantes y declaraciones improvisadas para un tema que requiere seriedad. El problema no son solo las hectáreas; es quién controlará parte del crecimiento económico de la zona en los próximos años. Pero hay alcaldes que creen que gobernar es hacer escándalo frente a un celular. El papelón del presidente municipal terminó confirmando algo que suele pasar en el Edomex: proyectos enormes administrados por liderazgos diminutos.

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Macarena y la precampaña interminable

Desde que salió de la Secretaría de Salud, Macarena Montoya Olvera no ha dejado de moverse. Reuniones, eventos, fotos, territorio y promoción personal con intensidad de precampaña. Tiene derecho a aspirar, faltaba más. Lo que no tendría derecho es a violar la ley electoral adelantando tiempos o a mantener opaco el origen de los recursos que financian esa actividad permanente. Porque hacer política cuesta. Y mucho. La pregunta no es si quiere ser candidata; eso ya quedó claro hace tiempo. La pregunta es quién paga una operación política tan activa, tan constante y tan visible. En el Estado de México ya conocemos demasiado bien el viejo truco de disfrazar promoción política de “encuentros ciudadanos”. Luego todos se indignan cuando aparece la palabra fiscalización.

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Los diezmos de Tecámac

Muy espirituales salieron en Tecámac. La alcaldesa Rosi Wong Romero presume reuniones con representantes de la Iglesia mientras aparecen documentos donde el ayuntamiento entrega más de un millón de pesos bajo el concepto de “apoyo económico para sacerdotes”. Sí, dinero público. Dinero de los contribuyentes. Todo en un país que, al menos en la Constitución, sigue siendo un Estado laico y no parroquia medieval administrada desde la tesorería municipal. El asunto además deja mal parados a todos. A la autoridad civil por repartir recursos públicos como si fueran indulgencias, y a la jerarquía religiosa por recibirlos sin demasiado conflicto moral aparente. Luego se preguntan por qué la gente sospecha que el poder político y religioso siguen haciendo negocios en lo oscurito. A veces el Medioevo no desaparece; solo aprende a usar redes sociales y cuentas institucionales.

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Ricardo y el regreso de Toluca

La elección de Ricardo Moreno Bastida como copresidente de la CONAMM vuelve a colocar a Toluca en la conversación política nacional. Y eso tiene carga simbólica. La última vez que la capital mexiquense apareció con fuerza en la palestra nacional fue por la destitución, captura y encarcelamiento del último alcalde priista, Raymundo Martínez Carbajal. Es decir: crisis, escándalo y degradación institucional. El nombramiento de Moreno cambia el ángulo y reposiciona políticamente a una ciudad que llevaba años disminuida. Toluca vuelve a sentarse en una mesa nacional de alcaldes justo cuando intenta recuperar gobierno, presencia y peso político. Ahora falta que ese reposicionamiento salga de los eventos y se note en la ciudad. Porque los cargos nacionales ayudan a la narrativa; las calles son las que terminan dictando sentencia.

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