Skip to content Skip to footer

Una semana después de la tragedia del Chiquihuite

Después de siete días se mantienen abiertos los diversos albergues y los centros de acopio impulsados por autoridades municipales y ciudadanía

El 10 de septiembre pasado, rocas de casi 70 toneladas ––cada una–– se desprendieron del Cerro del Chiquihuite y cayeron sobre las casas cercanas al lugar del derrumbe. Desde entonces, una joven de 22 años y un niño de cinco permanecen en calidad de desaparecidos luego de que quedaran atrapados al interior de su hogar.

Para entender mejor: Desprendimiento de rocas en el Cerro de Chiquihuite no es el primero… ni el último: geólogo

Niños y mujeres, las víctimas fatales

Desde el pasado viernes 10 de septiembre y hasta el momento, las autoridades han confirmado la muerte de Mariana, una estudiante de la carrera de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM, quien se encontraba al interior de su vivienda cuando ocurrió la tragedia. La joven se hallaba en su casa donde tomaba las clases en línea, ya que las sesiones presenciales aún no son retomadas en la universidad.

Además, su hermana Jessica resultó herida durante el derrumbe de rocas; permaneció internada en un hospital de Naucalpan, hasta que fue dada de alta este jueves. De esta forma se convirtió en una sobreviviente de la tragedia ocurrida en el cerro del Chiquihuite.

Entre los fallecimientos también se confirmó el de Mía, una niña de tres años de edad que fue localizada sin vida entre los escombros el pasado martes, tres días después de los hechos. A una semana de los acontecimientos, su mamá Paola y su hermanito de cinco años de edad continuarían entre los escombros en la llamada zona cero, donde los rescatistas mantienen las labores de búsqueda.

Organizaciones como Huellitas Amecameca A.C. y voluntarios han rescatado a más de 100 mascotas que se encontraban en la zona cero; aún hay varios animales que no han sido localizados. La organización informó sobre la muerte de dos perros, entre ellos, Copito, a quien un militar trató de reanimar con primeros auxilios, sin éxito.

Lee: Rescatan a perrita de los escombros del derrumbe en cerro de Tlalnepantla

Afectaciones materiales

En cuanto a las afectaciones materiales, las autoridades notificaron una recomendación de desalojo para más de 140 viviendas, de las cuales más de la mitad ya han sido desocupadas ante la permanente posibilidad de un nuevo derrumbe del Cerro.

A lo largo de la semana, las acciones de búsqueda y rescate también se han modificado por el aumento de riesgo y las condiciones climáticas y geográficas de la zona del desastre; especialmente, en la Calle Club Exploradores De Chimalhuacán. Las células de búsqueda se minimizaron a un binomio y tres expertos, para evitar mayor movimiento en el lugar.

“La solidaridad se hizo presente desde el primer momento”

A siete días de la tragedia se mantienen abiertos los diversos albergues y los centros de acopio impulsados por autoridades municipales y ciudadanía. “La solidaridad se hizo presente desde el primer momento, como pasa aquí en casos como este”, expresó un vecino que perdió su hogar y tuvo que resguardarse en una iglesia que se convirtió en uno de los refugios.

Inicia Censo y diálogo con las personas afectadas

Este viernes 17 de septiembre, las autoridades municipales y estatales tuvieron una primera reunión con las personas afectadas tras perder sus viviendas con el desgaje del cerro.

El ‘Centro de atención a personas afectadas por el deslave del cerro El Chiquihuite’ se instaló en la Casa de Cultura de la colonia Lázaro Cárdenas, para realizar un censo y recopilar información de las y los residentes de la zona de riesgo y para determinar las acciones de apoyo que se implementarán de acuerdo con las condiciones específicas de cada uno de ellos, según informaron autoridades.

No te pierdas: Trabajan especialistas para estabilizar rocas desprendidas del cerro del Chiquihuite

Como parte del proceso de acreditación de afectaciones materiales, las personas dueñas de las casas en riesgo deben presentar copias de identificación oficial, comprobante de domicilio de cualquier tipo, algún documento que compruebe la propiedad como escritura, título de propiedad, contrato de compra-venta o un contrato de arrendamiento.

De acuerdo a testimonios de vecinos, las autoridades fueron alertadas días antes sobre los riesgos eminentes del desprendimiento de las rocas del Cerro; sin embargo, fueron ignorados.

Además, desde hace años, el Atlas de Riesgo señalaba la zona como de “alto riesgo”. “Desde la década de los 80 se realizaron diversos trabajos de investigación, tesis y artículos sobre los fenómenos de deslizamiento en los diversos cerros que forman parte de la Sierra Guadalupe, entre ellos el Chiquihuite”, según explicó un experto a este medio.