Los viajes internacionales del alcalde de Metepec, Fernando Flores Fernández, han acumulado destinos, encuentros, reconocimientos y participaciones en distintos foros, aunque hasta ahora el gobierno municipal no ha presentado información que permita conocer de manera integral qué inversiones, convenios, recursos adicionales o mejoras en los servicios públicos han surgido de esas salidas, una pregunta que vuelve a cobrar relevancia con la visita que realiza esta semana a El Salvador para conocer su modelo de seguridad.
Flores salió de México el 17 de agosto y permanecerá en territorio salvadoreño hasta el día 20, de acuerdo con la comunicación presentada ante el Congreso del Estado de México, donde la salida quedó registrada inicialmente como un “viaje de trabajo al extranjero”.
Antes de partir, el alcalde aseguró que acudiría a capacitarse “con la gente del gobierno de El Salvador, con la gente de Bukele”, aunque en ese momento no dio a conocer un programa detallado, quiénes integrarían la comitiva ni quién cubriría los gastos de traslado, hospedaje y alimentación, mientras que el cabildo optó por no cuestionar estos detalles.
La información fue ampliada por el propio presidente municipal este martes, cuando informó que participa en el Seminario Internacional: Modelo de Seguridad, organizado por el Centro Internacional de Estudios Políticos de El Salvador y el Centro Internacional de Formación y Desarrollo de Uruguay. La actividad también fue difundida desde cuentas vinculadas con el gobierno salvadoreño, aunque hasta ahora no se ha informado de una reunión entre Flores y el presidente Nayib Bukele.

Viajes con resultados que siguen sin conocerse
La visita a El Salvador se suma a una agenda internacional que durante los últimos años ha llevado a Flores a distintos países por motivos religiosos, turísticos, políticos y de seguridad, sin que exista hasta ahora un reporte público que concentre cuánto han costado estas giras y cuáles de ellas se tradujeron en beneficios medibles para el municipio.
Durante julio de 2024, el alcalde estuvo en Washington para participar en una cumbre internacional contra la trata de personas, donde presentó acciones de su administración, recibió un reconocimiento y participó en un encuentro relacionado con dirigentes de la Conferencia Política de Acción Conservadora, CPAC. En mayo de 2025 viajó con su esposa, Iraí Albarrán, al Vaticano para asistir al inicio del pontificado de León XIV, salida que, según informó entonces su equipo, fue pagada con recursos personales y no generó gastos al Ayuntamiento.
Los desplazamientos continuaron durante 2026, cuando Flores acudió en enero a Madrid para participar en la Feria Internacional de Turismo, mientras que en abril viajó a Miami para intervenir en actividades relacionadas con seguridad pública y problemas urbanos, donde presentó la ponencia “Metepec, ciudad que funciona”. En junio notificó además una estancia en Cambridge, Massachusetts, del 8 al 10 de ese mes, aunque el registro legislativo permitió conocer el destino y las fechas sin detallar públicamente los resultados obtenidos.
Las dudas sobre el beneficio de estas salidas ya habían llegado al Congreso mexiquense después del viaje a Miami, cuando el diputado Octavio Martínez cuestionó que el informe presentado por Flores no detallara resultados concretos para la población ni precisara los gastos correspondientes a vuelos, hospedaje y viáticos. El legislador calificó entonces el reporte como “de naturaleza turística” y sostuvo que no enumeraba “ninguna utilidad social para quienes habitan Metepec”.
Al respecto, el octavo regidor, Omar García Mendieta, fue claro en el tema al señalar que “Metepec no necesita un alcalde acumulando sellos en su pasaporte, necesita un alcalde acumulando resultados”.

El modelo de seguridad que Flores fue a conocer
La elección de El Salvador como destino coloca ahora la discusión en un terreno distinto, porque el gobierno de Nayib Bukele ha conseguido una reducción extraordinaria de la violencia homicida, pero su estrategia también ha sido objeto de cuestionamientos internacionales por las condiciones bajo las cuales se alcanzaron esos resultados.
Las cifras oficiales salvadoreñas muestran que la tasa de homicidios pasó de 38 por cada 100 mil habitantes en 2019 a 1.3 durante 2025, una reducción cercana al 97 por ciento durante el periodo en el que Bukele ha gobernado el país. Solamente durante 2025 fueron registrados 82 homicidios, de acuerdo con el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador.
El descenso de la violencia ha convertido al llamado “modelo Bukele” en una referencia para políticos de derecha de otros países de América Latina, aunque la estrategia se sostiene desde marzo de 2022 en un régimen de excepción, detenciones masivas, presencia militar y restricciones a garantías constitucionales. Para abril de 2026 habían sido detenidas más de 91 mil 500 personas bajo este esquema y El Salvador ya realizaba procesos colectivos contra cientos de acusados de pertenecer a pandillas.
Human Rights Watch ha documentado detenciones arbitrarias, abusos de autoridad, fabricación de pruebas y obstáculos al debido proceso, mientras Amnistía Internacional señaló en julio de 2026 que el régimen de excepción se había convertido en un sistema permanente de violaciones a derechos humanos. El gobierno salvadoreño rechaza estas acusaciones y sostiene que las medidas extraordinarias permitieron desmontar el control territorial que mantenían las pandillas.
Las acusaciones de autoritarismo también han acompañado a Bukele durante su gobierno, particularmente después de su reelección y de las reformas que eliminaron límites a la reelección presidencial. Sus opositores han advertido sobre una deriva dictatorial y el propio mandatario llegó a presentarse en redes sociales como el “dictador más cool del mundo”, aunque posteriormente ha rechazado que pretenda establecer una dictadura.

Flores y los derechos humanos
La decisión de Flores de acudir a conocer ese modelo resulta relevante también por las declaraciones que él mismo ha realizado sobre los derechos humanos en Metepec, pues durante mayo circuló un video en el que el presidente municipal expresó: “No, qué derechos humanos y la chingada, a mí no me importa”, palabras que fueron difundidas en medio de cuestionamientos por la actuación de policías municipales contra un ciudadano.
Las declaraciones adquirieron posteriormente otra dimensión después de los hechos ocurridos el 4 de junio en el Club Deportivo La Asunción, donde Flores ingresó acompañado de varias personas, entre ellas hombres armados, y fue captado durante una confrontación que terminó con agresiones contra uno de los socios. La Fiscalía mexiquense inició una investigación y un juez terminó vinculando al alcalde a proceso por su probable responsabilidad en abuso de autoridad, procedimiento que continúa abierto.
El Cabildo guarda silencio sobre los viajes
Los cuestionamientos sobre las salidas internacionales no han provocado hasta ahora una discusión pública semejante dentro del Cabildo de Metepec, pese a que sus integrantes forman parte del órgano encargado de vigilar y discutir las decisiones del gobierno municipal y reciben las comunicaciones relacionadas con las ausencias del presidente municipal.
AD Noticias buscó directamente a todos los regidores y a la síndica para conocer su postura sobre los viajes realizados por Fernando Flores, los resultados que han dejado para Metepec y la nueva estancia en El Salvador. Algunos señalaron que posteriormente devolverían la llamada, otros fueron reportados como no disponibles y a otros no se les pudo contactar. Al cierre de esta información, ninguno había respondido los cuestionamientos planteados, con excepción del octavo regidor, Omar García Mendieta, quien fue el único integrante del Cabildo que atendió el contacto del medio.
Al respecto, Omar García Mendieta indicó que, si bien fueron notificados de que el alcalde saldría del país a un seminario de seguridad, jamás se les mencionó cuáles serían los objetivos o resultados de este viaje, así como los gastos o la comitiva que lo acompaña.

De la misma manera, indicó que no está en contra de que el presidente municipal viaje y haga actividades en el extranjero, pero subrayó que “un presidente municipal no es electo para construir una agenda internacional personal, es electo para resolver los problemas cotidianos de las y los ciudadanos”.
Finalmente, el octavo regidor se mostró respetuoso del silencio de sus compañeros de cabildo, argumentando que es una decisión personal, aunque fue claro al decir que la responsabilidad de los miembros del cabildo es “velar por los intereses de los metepequenses”.
La ausencia de respuestas deja abierta una cuestión que corresponde al terreno de la rendición de cuentas y no a la valoración personal de los viajes: si las salidas del alcalde forman parte de una agenda de trabajo del gobierno municipal, los integrantes del Cabildo tienen también la posibilidad de preguntar cuánto cuestan, quién las financia y qué resultados dejan para Metepec; si no existen esos cuestionamientos, queda por conocer qué intereses o criterios están privilegiando frente a su obligación de representar a los habitantes del municipio.
Fernando Flores deberá informar sobre las actividades realizadas durante su salida a El Salvador después de regresar a Metepec, por lo que ese documento permitirá conocer con quién se reunió, qué parte del modelo salvadoreño pretende tomar como referencia y, principalmente, cómo piensa convertir una nueva gira internacional en acciones concretas para un municipio cuyos habitantes todavía no conocen qué beneficios han dejado las anteriores.

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