Skip to content Skip to footer

Cronología de la violencia, a propósito del multihomicida de Atizapán

El 18 de marzo de este año, Andrés Filomeno Mendoza fue sentenciado a prisión vitalicia por uno de al menos 29 feminicidios que él habría cometido

A Reyna González Amador la reportaron como desaparecida el 14 de mayo de 2021. Su cuerpo sin vida fue encontrado dentro de la casa de Andrés Filomeno Mendoza Celis, en la colonia Lomas de San Miguel, en Atizapán de Zaragoza, el día 15 del mismo mes, fecha en la que Andrés Mendoza también fue detenido.

No te pierdas: Feminicidas seriales en el Edomex

Reyna, Rubicela, María, Martha

Luego de hallar a Reyna y de detener a Andrés Filomeno, la Fiscalía mexiquense (FGJEM) pidió a un juez que emitiera una orden de cateo “a efecto de poder consolidar datos de prueba, respecto de este posible feminicida”, dijo Dylcia Espinosa, fiscal de Género de la FGJEM.

“Elementos de la coordinación de Servicios Periciales, el agente del Ministerio Público, bomberos y policías municipales” participaron en el cateo, refiere una nota publicada por el portal Hoy Estado. En la casa de Andrés encontraron huesos humanos, ropa de mujer, credenciales de elector, libretas con nombres y casetes de videos “que nos hacen suponer que pudiese ser un feminicida serial”, advirtió Espinosa.

Solo después del asesinato de Reyna González y de los hallazgos al interior del domicilio de Mendoza Celis, las autoridades voltearon a ver los reportes de desaparición de cinco mujeres que, presuntamente, habrían ocurrido en Atizapán y Tlalnepantla.

Te recomendamos: Ser mujer es un peligro en Edomex

Rubicela Gallegos, de 32 años al momento de haber sido desaparecida, forma parte de esos casos. Ella estudiaba, “trabajaba en un banco y cuidada de su hijo de cinco años”, contó su hermana Lizeth en una entrevista realizada por AD Noticias hace un año. Al notar su ausencia, la familia de Rubicela viajó de Monterrey al Estado de México donde “nunca nos dieron el apoyo que cualquier persona merece”.

María Noe y su hijo habían sido desaparecidos en 2016, denunció Matilde Mares, su hermana. Debido a que Andrés fue la última persona que los había visto, lo llevaron a declarar; entonces afirmó que María sí había ido a su casa, pero que ya no sabía más de ella. Él siguió sin levantar sospecha.

Familiares de Martha Andrade Morales, desaparecida en diciembre de 2017, también acudieron a la casa de Andrés: “queremos saber si ella es una de las víctimas […]. Las autoridades no nos dicen nada. El caso de mi hermana quedó pendiente, no la siguieron buscando”, declaró a los medios su hermana, María del Carmen.

Lee: Desapariciones de Rubicela, Reyna, Flor y Martha exhiben negligencia de la Fiscalía

El multihomicida de Atizapán o el resto de una vida en prisión

Casi dos meses después de la primera audiencia de Andrés Filomeno, la Fiscalía mexiquense informó que en su casa habían hallado, hasta ese momento, 4 mil restos óseos que podían pertenecer a 19 víctimas.

Hasta el 22 de febrero de este año, la FGJEM identificó a seis víctimas de Andrés Mendoza. Hasta entonces “seis familias ha[bía]n sido notificadas sobre la aparición de sus familiares”.

El 18 de marzo, también de 2022, un juez de Control de los Juzgados Penales de Tenango del Valle —sitio al que trasladaron a Mendoza por presuntos ataques y amenazas en su contra por parte de otros reclusos, mientras permaneció en el penal de Barrientos— sentenció a prisión vitalicia a Andrés Filemón después de haber acreditado la comisión del feminicidio de Reyna González. Sin embargo, aún falta que se compruebe su responsabilidad en los asesinatos de, al menos, 29 mujeres más pues, de acuerdo con la propia declaración de Filemón, sus cuerpos los cortó y ocultó en el sótano de la casa.