¿Cómo evitar otro fraude en la nómina del Edomex?

Cada quince días, el Gobierno del Estado de México dispersa, en promedio, 3 mil 575 millones de pesos mediante transferencias electrónicas a 325 mil 463 servidores públicos. La investigación por una presunta red de plazas irregulares abrió una discusión que va más allá del proceso penal: ¿qué tendría que cambiar para impedir que un caso similar vuelva a repetirse?
julio 7, 2026

Toda investigación por corrupción deja dos expedientes abiertos. El primero corresponde a la Fiscalía y busca establecer responsabilidades penales. El segundo pertenece a las instituciones y plantea una pregunta mucho más importante: ¿qué falló y qué debe cambiar para que no vuelva a ocurrir? Cuando un sistema administra 85 mil 808 millones de pesos al año, la respuesta no puede limitarse a castigar a los responsables. También exige fortalecer la arquitectura de control. La tecnología existe. Los estándares internacionales también. El desafío consiste en construir una nómina donde cada movimiento deje rastro, cada autorización pueda verificarse y cada peso tenga un destino plenamente comprobable.

1. Ningún movimiento debe depender de una sola persona

El primer principio para blindar una nómina pública consiste en separar responsabilidades. Quien solicita una plaza no debe capturarla; quien la captura no debe autorizarla; quien la autoriza no debe liberar el pago. Mientras más concentrado esté el proceso en una sola persona, mayor es el riesgo de manipulación.

La investigación por presuntas plazas irregulares reabrió el debate sobre cómo blindar la nómina del Gobierno del Edomex / Foto: Archivo AD Noticias

2. Toda plaza debe demostrar que existe

Una plaza no debería vivir únicamente dentro del sistema informático. Debe corresponder simultáneamente a un presupuesto aprobado, un nombramiento legal, un centro de trabajo, un jefe inmediato, un expediente administrativo y una persona plenamente identificada. Si alguno de esos elementos falta, el sistema debería impedir el pago o generar una alerta automática.

3. El verdadero activo no es el software; es la gobernanza del software

Un sistema de nómina puede ser técnicamente robusto y, aun así, procesar información incorrecta si quienes capturan, validan o autorizan los movimientos incumplen los controles. La fortaleza de una plataforma no depende solo de su programación, sino de la calidad institucional de quienes la operan.

4. La nómina debe compararse todos los días con la realidad

Los sistemas modernos permiten cruzar automáticamente la información de plazas con asistencia, adscripciones, incapacidades, jubilaciones, bajas y otros registros administrativos. Una persona que existe en la nómina, pero no en su centro de trabajo, debe convertirse inmediatamente en una alerta.

5. La inteligencia artificial puede convertirse en el mejor auditor

Las herramientas actuales permiten identificar patrones imposibles de detectar mediante revisiones manuales: concentraciones inusuales de altas, autorizaciones repetidas por los mismos usuarios, incrementos atípicos de plazas, cuentas bancarias compartidas o movimientos que se apartan del comportamiento normal. La inteligencia artificial no sustituye al auditor, pero puede ayudarle a encontrar anomalías antes de que se conviertan en un daño patrimonial.

Separar funciones, verificar cada plaza, fortalecer auditorías y utilizar inteligencia artificial son algunas de las medidas propuestas para prevenir nuevos fraudes / Foto: Archivo AD Noticias

6. Cada modificación debe dejar una huella imposible de borrar

Toda alta, baja, cambio de adscripción, modificación salarial o actualización de datos debe registrar quién realizó el movimiento, cuándo ocurrió, desde qué equipo se efectuó y quién autorizó el cambio. La trazabilidad fortalece la rendición de cuentas y facilita las auditorías posteriores.

7. La verificación no termina cuando se dispersa el pago

El banco confirma que el dinero llegó a una cuenta. Lo que no puede confirmar es que el titular desempeñe efectivamente la función por la que recibe el salario. Esa responsabilidad corresponde a la administración pública mediante supervisión, controles internos y verificación permanente de funciones.

8. Las auditorías deben prevenir, no solo descubrir

Las revisiones anuales siguen siendo necesarias, pero una nómina que administra miles de millones de pesos requiere monitoreo permanente. La mejor auditoría es la que detecta una anomalía antes de que produzca un daño económico, no la que la documenta meses después.

Más allá de sancionar a los responsables, el reto es construir un sistema con controles, transparencia y trazabilidad que garantice el uso correcto de los recursos públicos / foto: Archivo AD Noticias

9. Blindar una nómina cuesta menos que reparar un fraude

Fortalecer controles, actualizar plataformas, capacitar personal, mejorar auditorías y utilizar herramientas tecnológicas representa una inversión. Sin embargo, el costo institucional de una irregularidad suele ser mucho mayor: pérdida de recursos públicos, procesos penales, desgaste político y deterioro de la confianza ciudadana.

10. La tecnología no sustituye la ética institucional

Ningún software puede impedir por sí solo una conducta indebida. Los sistemas informáticos ejecutan instrucciones; las decisiones corresponden a las personas. Por ello, el verdadero blindaje de una nómina pública combina tecnología, controles, transparencia, supervisión y una cultura institucional donde cada autorización implique una responsabilidad plenamente identificable.

Las investigaciones determinarán quiénes participaron y qué responsabilidades corresponden a cada uno. Pero la decisión más importante vendrá después. El Gobierno del Estado de México tiene hoy la oportunidad de convertir un caso de presuntas plazas irregulares en un punto de inflexión para modernizar uno de los sistemas administrativos más grandes del país. Una nómina que dispersa 3 mil 575 millones de pesos cada quince días no solo debe ser eficiente para pagar; debe ser capaz de demostrar, en cualquier momento, que cada plaza existe, que cada servidor público desempeña la función para la que fue contratado y que cada peso del presupuesto llega exactamente al destino autorizado por la ley. Ese es el verdadero blindaje de una institución pública.

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Janeth Rubi

Janeth Rubi

Profesional en Lengua y Literatura Hispánicas, egresada de la UAEMéx, especialidad en redacción y difusión cultural, con interés en la Literatura.

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