Los tres rounds

  Por fin se llevó a cabo el tercer y último debate rumbo a la elección presidencial de Estados Unidos a celebrarse el próximo 8 de noviembre, y haciendo un recuento general de los tres debates, podemos afirmar que el enemigo de Donald Trump, es el mismo Trump en base a las siguientes consideraciones: 1. En la política tienes que prepararte, ya que el servicio público no es para cualquier persona, al contrario, los candidatos a servidores públicos deben manejar distintos temas inherentes a la administración pública como son datos, cifras, acciones, propuestas; todos estos, apegados a la realidad social
octubre 20, 2016

 

Por fin se llevó a cabo el tercer y último debate rumbo a la elección presidencial de Estados Unidos a celebrarse el próximo 8 de noviembre, y haciendo un recuento general de los tres debates, podemos afirmar que el enemigo de Donald Trump, es el mismo Trump en base a las siguientes consideraciones:

1. En la política tienes que prepararte, ya que el servicio público no es para cualquier persona, al contrario, los candidatos a servidores públicos deben manejar distintos temas inherentes a la administración pública como son datos, cifras, acciones, propuestas; todos estos, apegados a la realidad social en donde se pretenden desenvolver y no olvidando sujetarse al estado de derecho. Aún y cuando Donald Trump mejoró su habilidad para debatir en este tercer y último encuentro, ciertamente manejó información inexacta, apócrifa, e incompleta, lo que por supuesto denotó su pobre conocimiento de la situación que atraviesa su país.

2. Las características que debe tener un político son, entre muchas otras, empatía con la sociedad, carisma, concertación, habilidad en el manejo y solución de conflictos, dominio del lenguaje corporal, facilidad de palabra, alta escucha, sencillez, humildad y acercamiento con la gente. Mientras que el contendiente republicano, lució altamente intolerante a la crítica por parte de su adversaria, interrumpiéndola en diversas ocasiones y su lenguaje corporal se mostraba con una falta de control, lo cual lo hacía lucir nervioso y en ocasiones altanero; pero lo que más demostró, fue su conducta intolerante y una pésima actitud -principalmente en el segundo debate cuando se colocaba detrás de Clinton, invadiendo su espacio personal-.

3. Una de las finalidades del debate, es indicar cuál de los candidatos desarrolla un comportamiento ideal y las características para ser un buen gobernante. Hillary lució siempre calmada, dominando los temas a discutir, y en pocas palabras, se comportó como una líder natural. Mientras que Trump, dejo entrever un nulo control de sus emociones y lo más preocupante es que se reafirmó que es una persona elitista, a la que le gusta discriminar y denostar a quienes considera inferiores a él; además de que no es un individuo que siga reglas, lo cual lo hace altamente peligroso, poniendo como ejemplo la frase que dijo al cuestionarle si respetaría el resultado de la elección en caso de que Clinton resultara  vencedora, a lo que contestó: "lo veré en su momento, mientras tanto lo mantendré en suspenso".

En conclusión, podemos asegurar que existe una crisis grave y sustancial de liderazgo a nivel mundial, y Estados Unidos no es la excepción, pues el desencanto por la política es un fenómeno que se ha incrementado a nivel global; por ello, es necesario rescatar la participación activa de los ciudadanos en ella, pues solo nosotros podemos ser el factor de cambio para mejorar la democracia de cada uno de los países, lo que conlleva que se optimice la calidad de liderazgo de los políticos. Por lo pronto, querido lector, vale la pena realizar un activismo en favor del candidato que tenga el mayor número de características positivas, en este caso, Hillary Clinton, pues de lo contrario, si Trump llegara al poder implicaría un peligro para la sociedad a nivel global.

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