Sentencian a 140 años a uno de los asesinos de Carlos, «el niño Montessori» de Toluca

Sentencian a 140 años a uno de los asesinos de Carlos, "el niño Montessori" de Toluca
Alfredo Martínez, padre de Carlos Eduardo, el «niño Montessori» ha luchado más de nueve años para conseguir justicia

Emiliano Victoria Hernández permanecerá en prisión el resto de su vida, tras haber sido sentenciado a 140 años de cárcel por el secuestro y asesinato de Carlos Eduardo Martínez, menor de quince años, que fue privado de la libertad al salir del Colegio Montessori en Toluca en 2013; Victoria es el último implicado en el atroz crimen y se mantuvo prófugo de la justicia por más de cinco años.

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El caso Montessori

Carlos Eduardo Martínez González salió de su colegio un 14 de febrero de 2013; al cruzar las puertas, una mujer de 24 años y cuatro hombres más lo estaban esperando para subirlo con engaños a una camioneta tipo Van y trasladarlo a una casa en San Mateo Atenco. Se presume que la mujer, de nombre Beatriz Alejandra, ya había tenido contacto previo con el menor, por lo que se había ganado su confianza.

Carlos fue retenido por dos días, posteriormente fue llevado a la carretera Toluca-Ixtapan de la Sal, asesinado y lanzado del Puente Calderón –en el municipio de Villa Guerrero–, a más de 200 metros de altura; todo esto, aun cuando ya se realizaban las negociaciones de su libertad. Los secuestradores solicitaron 10 millones de pesos para no asesinarlo; sin embargo, al percatarse que el padre de Carlos solo contaba con una pequeña tortería, bajaron la exigencia a 5 y 2 millones de pesos; monto que fue imposible conseguir.

Su padre, Alfredo Martínez, jamás se detuvo en la búsqueda. Lo buscó por más de seis meses sin éxito, aunque su cuerpo se encontraba en una morgue, con datos erróneos; pues los encargados de la descripción de los restos escribieron información que no correspondía a las características físicas del menor, evidenciando la falta de protocolos y atención a las víctimas en el Estado de México.

Una a una, Alfredo recorrió las morgues del Edomex, exigió revisar los cuerpos no identificados y sin reclamar, al darse cuenta de que las cédulas de búsqueda no eran exactas, decidió mirar los cuerpos; hasta dar con su hijo en el Instituto Pericial de Tenancingo, en un estado de putrefacción por las inservibles gavetas de refrigeración que impidieron conservar el cuerpo.

En búsqueda de los culpables

Alfredo comenzó la búsqueda de las personas que le arrebataron la vida a su hijo Carlos y a toda su familia; tuvo que solventar los gastos de ministeriales y consiguió la captura de Beatriz Alejandra Morales Sendo, autora intelectual del secuestro y el asesinato.

Posteriormente, Margarito Salas Reyes, Emilio Victoria Rodríguez y Silverio Victoria Hernández, recibieron sentencias de más de 50 años de prisión en 2016; sin embargo, Erick Rojas Lina continuaba libre, el hombre que puso la casa en San Mateo Atenco para retener al niño y posteriormente, quien lo arrojaría del Puente Calderón –según las acusaciones de sus cómplices–.

En septiembre de 2017 Rojas Lina fue detenido; sin embargo, la jueza María Alejandra Carrillo lo dejó libre en octubre de 2019 por falta de pruebas. En 2020 un Tribunal de Alzada determinó reponer el proceso y girar orden de aprehensión contra Rojas Lina, quien fue capturado hasta 2021 en la zona industrial de Toluca.

Actualmente, se espera la sentencia contra Rojas Lina, a pocos meses de que se cumplan los 10 años del crimen.