Por fallas de origen

Las denuncias internas abren una pregunta que el propio medio público todavía no responde: qué cambió, por qué y con qué consecuencias.
  • Fred, de compras en Florida
  • Landsmanas, menú completo
  • La corrupción de los amigos
  • Los dueños de Huixquilucan Por fallas de origen

Fred, de compras en Florida

Fred Rescala parece haber encontrado ocupación después del delmacismo: los negocios privados en Florida. El 3 de septiembre de 2025 quedó registrada Four Routes LLC, con su nombre completo como manager, es decir, administrador, y domicilio mercantil en 2600 Douglas Road, oficina 800, Coral Gables, Florida, 33134. Su agente registrado es Simon Baker, quien utiliza la misma dirección. No está claro todavía si la sociedad desarrollará una actividad comercial o servirá para adquirir y administrar algún bien; el registro, por sí solo, no permite establecerlo. El dato tiene interés por quién aparece detrás: el antiguo coordinador de Administración del ISSEMyM y posteriormente de Administración y Finanzas del ISEM, hermano de Elías Rescala, cuya firma figura en el convenio con Diseño de Salud Integral, una de las proveedoras señaladas por la UIF en la investigación sobre el financiamiento de Latinus. Del comprador público al administrador privado, la trayectoria merece seguimiento. Constituir una sociedad estadounidense no acredita ninguna irregularidad, pero tampoco vuelve irrelevante el pasado de quien la administra. Fred dejó de comprar por cuenta del gobierno; las explicaciones sobre aquellas compras siguen siendo un asunto público.


Landsmanas, menú completo

Los Landsmanas conocen las necesidades del gobierno: llevan años facturándolas. A la familia de Corporativo Kosmos se le identifica con las despensas, aunque su catálogo mexiquense incluye medicamentos, material quirúrgico, alimentación penitenciaria, lavandería, limpieza e higiene. La Cosmopolitana y Productos Serel ponen la comida; Fármacos Darovi, los insumos del hospital. En 2025, esta última obtuvo del ISSEMyM una adjudicación de hasta 236.6 millones de pesos para material quirúrgico y de curación. Los contratos de La Cosmopolitana para 2026, cuyas reproducciones se hicieron públicas, muestran otros 1,347 millones en alimentación penitenciaria y 613.3 millones en lavandería y limpieza. Una familia empresarial con varias razones sociales y presencia en distintas ventanillas del presupuesto. Esa amplitud merece una revisión conjunta: cuánto recibe, contra quién compite, a qué precios vende y qué tan dependientes se han vuelto las instituciones de sus servicios. Revisar cada contratación por separado puede cumplir el trámite y dejar intacta la pregunta sobre la concentración del negocio. Los presos necesitan comer, los hospitales requieren insumos y las instalaciones deben limpiarse todos los días. Las necesidades son públicas; la clientela, bastante segura.


La corrupción de los amigos

Higinio Martínez reclama combatir la impunidad, pero habría intentado conseguir una excepción para una amiga. El presidente del Senado, tan dispuesto recientemente a denunciar la corrupción que persiste en Morena, no sólo recibió a Nancy Nápoles Pacheco en la Cámara Alta: según información aportada a esta columna, también intentó hacer gestiones ante la Fiscalía mexiquense para que dejaran en paz a la alcaldesa de Tenancingo. La funcionaria fue vinculada a proceso por la presunta simulación de su secuestro; la hipótesis ministerial sostiene que el montaje buscaba justificar un faltante de 40 millones de pesos en las arcas municipales. Ella niega las acusaciones y tiene derecho a defenderse. Lo que merece explicación es el papel del senador: ¿qué asunto debía resolver ante la Fiscalía en favor de una persona investigada? Presentarla como su «amiga de muchos años» explica el afecto; no justifica la intervención. Higinio conoce demasiado bien los mecanismos del viejo régimen para ignorar qué significa que un político de su peso abogue ante quienes investigan. La corrupción se condena en público; las excepciones se tramitan en privado.


Los dueños de Huixquilucan

El poder en Huixquilucan también se mide en hectáreas, torres y permisos de construcción. Tiene nombres y una historia anterior a Vargas y Contreras. Los Funtanet y los Rivera Torres, con Pablo Funtanet y Gaspar Rivera Torres, estuvieron en la fundación de Bosque Real junto con Carlos Peralta. Después llegó Marcos Salame, al frente del grupo que adquirió el desarrollo. Elías y Abraham Cababie, de GICSA, tienen en Paseo Interlomas una de sus referencias comerciales; Jaime Pascal Irland, Jacques Waiss Caspi e Isidoro Agami Haiat, de Mexdesa y Grupo PES, aparecen detrás de Las Vistas Golf View; Marcos e Isaac Metta Cohen, de GIM Desarrollos, construyeron Central Park; José Miguel Melgarejo Haddad, de Grupo Omega, desarrolló Augusta Land y Terraviva. Apellidos poco habituales en el debate municipal, aunque sus negocios han transformado el municipio. No hace falta suponer una conspiración: basta mirar cuánto territorio abarcan sus proyectos y lo que demandan de agua, vialidades y servicios. Son un poder fáctico, con intereses que los gobiernos deben regular y habitantes cuyas necesidades deben atender. En la era Vargas–Contreras, tan celebrada por sus inversiones, falta hacer la cuenta completa: cuánto ganan los desarrolladores, qué recibe el municipio y quién paga las consecuencias de seguir construyendo. La pregunta es quién lleva los planos y quién se limita a ponerles el sello.


Por fallas de origen

En el Sistema Mexiquense hay una noticia que Claudia González y Carlos Brito todavía no encuentran cómo presentar: qué está pasando en su propia redacción. Para cubrir al gobierno sobran cámaras; para explicar sus decisiones, parece que falta señal. Circulan denuncias de extrabajadores y conviene escuchar todas las versiones: no todo despido acredita un abuso ni toda inconformidad convierte a quien la expresa en víctima. Si hubo violaciones de derechos, están las autoridades laborales para recibir pruebas y resolver. Lo de González y Brito no requiere audiencia judicial: requiere una explicación. ¿Faltó dinero? Que muestren las cuentas. ¿Reorganizaron Noticias? Que digan con qué criterios, para qué y qué resultados esperan. Dirigen un medio público, no necesitan autorización de sus anunciantes para hablar. Dejar que los señalamientos circulen mientras esperan el siguiente boletín tampoco parece una gran estrategia de comunicación. Podrían concederse una entrevista entre ellos. Las preguntas ya las tienen.

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