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Voceador de noticias, un oficio en crisis

Los voceadores –aquellos dedicados a promover voz en cuello las noticias– han sido casi sustituidos por el internet

Dice la frase popular que todo tiempo pasado fue mejor y hay oficios para los que este dicho es irrefutable: los hombres y mujeres que representaron por mucho tiempo el último eslabón en la cadena de distribución de los periódicos impresos han vivido tiempo mejores.

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Los voceadores –aquellos dedicados a promover voz en cuello las noticias del día con el fin de vender un periódico– han sido casi sustituidos por el internet y la tecnología. Hoy en día, un sector de la población tiene gran cantidad de información –fiable o no– al alcance de los dedos y, por esta razón, no tiene ya la necesidad de comprar un periódico.

Aunque en Toluca sobreviven los puestos de periódico, la cantidad de diarios impresos que se venden han disminuido considerablemente, así lo explican diferentes voceadores que al respecto son cuestionados a propósito de su oficio.

Voceadores de noticias en Toluca

Joaquín Salinas tiene 45 años voceando noticias, su puesto de periódicos está en la iglesia de El Ranchito. Él explica que cuando comenzó a dedicarse a este oficio había alrededor de 80 voceadores, que más tarde se convirtieron en unos 300. Actualmente, de su generación, quedan unos 15 y unos 160 de toda la Unión Única de Voceadores del Estado de México de Periódicos y Revistas A. C.

Voceadores acuden a compra ls ejemplares de periódicos en la colonia Américas. / Fotos: Jesús Mejía.

Luis Alejo Mendoza vende en Quintana Roo y Venustiano Carranza. Él recoge cada vez menos ejemplares de periódico porque considera crítica la situación, imagina –dice– que es por el internet. Alejo es originario de la Ciudad de México y fue en Toluca donde empezó a vender periódico, menciona que, aunque es difícil se dedicará a ser voceador hasta que pueda.

Adicional a la venta de periódicos otras personas viven de este oficio, es el caso de María de la Luz Garduño, quien desde hace 20 años vende comida en las mañanas en la colonia Américas, cerca de donde se recogen temprano los ejemplares. Ella dice que ser voceador es un oficio honrado pero precario porque no tienen ninguna prestación; además durante la pandemia las ventas de periódicos disminuyeron.

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En el texto La crisis en los medios impresos: ¿el principio del fin?, Diego Armando Mejía Picón menciona que en el tránsito del papel a la red, “una de las causas más visibles de las turbulencias que sufre la prensa, es la aparición de la red de redes, esto ocasiona una clara tendencia de pérdida de lectores y aumento en el consumo de la información en internet: es una tijera devastadora sobre los modelos económicos que permitieron el funcionamiento de una manera de hacer periodismo que duró casi todo el siglo XX”.